Cáncer Eco-Noticias Internacionales

Sustancias tóxicas en nuestra ropa

Compártelo en tus redes

Cada año 80.000 millones de prendas de ropa nuevas se compran en todo el mundo, pero previamente pasan por un proceso de producción poco saludable para las personas y el ambiente.

Muchas de estas prendas se fabrican en China, India y Bangladesh y las aguas residuales del proceso contienen numerosos contaminantes, como el antimonio siendo los tintes, colorantes azoicos, causantes de daños en el ADN.

Durante el proceso se utilizan etoxilatos de nonilfenol, ftalatos, cromo VI , metales pesados, alquilfenoles, formaldehído Aminas, etc. que se convierten en componentes habituales presentes en las prendas de ropa que utilizamos a diario.

A los contaminantes del proceso de fabricación, se agrega el dato del uso de pesticidas para la obtención del algodón. Alrededor del 2,5 por ciento de las tierras cultivables del mundo se utilizan para plantaciones de algodón que consumen, a su vez, el 25 por ciento de los pesticidas utilizados a nivel global.

Una vez fabricada la ropa, las sustancias empleadas en su producción no desaparecen del todo tras su distribución y venta. Los científicos llevan años analizando qué ocurre cuando el consumidor final se expone a estos textiles.


Alergias y algo más

Aunque muchos de los productos químicos añadidos durante los procesos de fabricación de la ropa se enjuagan, las concentraciones residuales de algunas sustancias pueden permanecer y liberarse durante el uso por parte de los consumidores.

La mayoría de las investigaciones realizadas sobre el impacto de la ropa en la salud de las personas hace referencia a reacciones alérgicas de la piel con el contacto de las prendas.

Pero en la ropa también se encuentran productos químicos potencialmente tóxicos, como oligoelementos, retardantes de llama o ciertos pigmentos para los tintes en algunas prendas que podría llevar a riesgos sistémicos potenciales, e incluso significar “riesgos de cáncer no asumibles para los consumidores”, alertan los científicos, incidiendo especialmente en la vulnerabilidad de los niños.

Efecto del uso continuado para la salud y el daño al medio ambiente

Por el momento, existen medidas como la norma europea REACH cuyo objetivo es regular y limitar la exposición a ciertos químicos considerados muy tóxicos. Así por ejemplo, “se ha conseguido prohibir las importaciones de algunas sustancias químicas como los etoxilatos de nonilfenol, uno de los productos químicos más comunes utilizados en moda para conseguir impermeabilidad en los tejidos”

Sin embargo, aún no existe una regulación global estricta sobre el uso de ciertas sustancias químicas tóxicas, lo cual hace que debido a la dinámica de producción en masa, las inmensas cadenas de producción que existen en la industria textil y la falta de regulación en los propios países productores, se sigue perpetuando una situación de control muy limitado sobre cómo se están produciendo realmente las prendas de ropa.

De esta forma, “el uso de sustancias químicas durante la fabricación y su presencia en los productos textiles finales hace que la contaminación química del sector se extienda globalmente puesto que dichas sustancias se continúan liberando durante todo su ciclo de vida, incluso cuando una prenda se convierte en residuo”

Un ejemplo claro de este problema medioambiental asociado a la industria textil es la liberación continuada de microfibras de origen sintético cuya degradación es muy lenta, como los plásticos que acaban contaminando el entorno y entrando en la cadena alimentaria.“Como los materiales sintéticos normalmente no pueden ser digeridos eficazmente por organismos vivos, permanecen en el ecosistema durante siglos. Este problema lejos de controlarse está aumentando acompañado de la creciente producción textil y del aumento del uso de materiales sintéticos, como el poliéster” mencionan los científicos.



Prevenir el uso de tóxicos

Algunas empresas están tomando conciencia sobre los tóxicos en la ropa y se han comprometido a eliminarlos progresivamente. Mirar las etiquetas es un acto necesario para conocer la composición de las prendas y obtener así información respecto a su naturaleza y cómo ha sido tratada la materia prima.

“Los tejidos naturales orgánicos sin teñir son los que pueden darnos mayor tranquilidad. En cambio y los colores oscuros o brillantes nos indican el uso de metales pesados”, aconsejan los científicos.

Por el momento no hay certificaciones específicas que informen sobre los químicos tóxicos contenidos en la ropa, pero sí que existen algunos sellos que garantizan la sostenibilidad en ciertos procesos de la cadena de producción como por ejemplo, Blue Sign, Textile Exchange o GOTS, entre otros, siendo la primera la más específica para la regulación de sustancias nocivas.

En este sentido, la campaña Detox de Greenpeace, ha puesto de manifiesto desde hace varios años, la necesidad de un cambio en la forma de producir moda, sobre todo haciendo hincapié en las consecuencias que esos productos tóxicos están teniendo a nivel medioambiental y de salud.

Una revisión del sector que ha evidenciado, sin embargo, que el uso de sustancias químicas es solo una parte del problema y su eliminación será solo una parte de la solución. El principal problema a solucionar es que el ciclo de producción, uso y reutilización de materiales, se cierre y ralentice para reducir la extracción de nuevos recursos naturales, la emisión de gases de efecto invernadero, la contaminación química y la generación de residuos.

Ecoportal.net

Con información de:

https://fashionunited.es/

https://www.ecoticias.com/

Compártelo en tus redes
También podrían interesarte

Agrega un Comentario

Pulsa aquí para hacer un comentario

Apoya nuestro trabajo