Recientemente, un grupo de científicos realizó un hallazgo, capturado a través de imágenes, que los dejó perplejos al descubrir un acontecimiento nunca antes visto. Pues se trata de un fenómeno astronómico único, el cual comparan con el «Ojo de Sauron». Sin embargo, esto no se trata de una creación de Tolkien, sino que de uno de los misterios que se esconde en el universo.
El descubrimiento del Ojo de Sauron
Los astrónomos han descubierto un ojo que se encontraba escondido en lo profundo del Universo, el cual observa a la tierra desde distancias muy lejanas.
Esta revelación se realizó gracias a una imagen, la cual tomó quince años de investigaciones. Donde los científicos utilizaron la red de radiotelescopios del Very Long Baseline Array (VLBA), para así poder reconstruir esta imagen única, y descubrir de que se trataba este increíble acontecimiento.
Pero, ¿qué es este Ojo de Sauron? Pues se trata de un chorro (también conocido como jet), de plasma caliente, que se va extendiendo a grandes distancias, con una velocidad muy cercana a la de la luz. El cual es emitido por agujeros negros supermasivos, y se encuentra con dirección a la Tierra.
A este tipo de agujeros negros se les conoce como blázares, siendo una alineación casi perfecta con la Tierra, lo que los hace tan visibles y brillantes. Este ojo de Sauron (denominado así debido al poder siniestro del libro del «Señor de los Anillos»), proviene del blázar PKS 1424+240.
Esto es lo que hacen los blázares
Los blázares son fuentes cósmicas que emanan mucha energía, las cuales son capaces de acelerar partículas a velocidades inimaginables. Por su parte, los protones pueden alcanzar un nivel de energía bastante elevado, lo que puede llegar a transformarlos en neutrinos.
Estos neutrinos son partículas elementales, eléctricamente neutras y casi sin masa, muy difíciles de detectar. Donde los campos magnéticos, son una pieza clave, ya que canalizan y aceleran las partículas a lo largo de los chorros, lo que genera las condiciones propicias para su producción.
Es de destacar que el blázar PKS 1424+240, es considerado el objeto más brillante del cielo, capaz de emitir neutrinos y rayos gamma de muy alta energía. Los cuales se producen durante la desintegración de núcleos atómicos radiactivos.
Esta revelación se suma a la lista de los numerosos descubrimientos de fenómenos astronómicos, los cuales han sido capturados por diferentes investigadores, en lo que va de año. (Como por ejemplo el descubrimiento de este peligro galáctico).
Un fenómeno único en el universo
Gracias a la gran tecnología del sistema de telescopios especializados VLBA, un equipo de investigadores que estuvo liderado por Yuri Kovalev, del Instituto Max Planck de Radioastronomía de Bonn (MPIfR), logró crear la imagen detallada de este chorro o jet de blázares, con la mejor resolución que existe hasta ahora.
A lo que, según un comunicado del Instituto, Kovalev expresó, que al momento en que lograron reconstruir la imagen, «se veía realmente impresionante».
Además, explicó que nunca se había visto algo comparable, donde pudieron observar «un campo magnético anular casi perfecto con un jet que apunta directamente a nuestra dirección«.
A su vez, agregó que este jet o chorro, parecía moverse lentamente. Sin embargo, solo se trataba de una ilusión óptica, debido a que está alineado exactamente hacia la Tierra. Encontrándose a diez mil millones de años luz de distancia.
Es de resaltar que la alineación casi perfecta de los chorros de blázares con la Tierra, ayudan a amplificar considerablemente su luminosidad. Y a su vez, permite que los astrónomos estudien a detalle la estructura interna de estos chorros o jets de blázares.
En conclusión, el descubrimiento del Ojo de Sauron, permite que los científicos puedan determinar la estructura de su cuerpo, y comprender mejor el papel que tienen en el universo las partículas emitidas por estos chorros de blázares. Esta casi perfecta alineación con la Tierra, deja al descubierto un increíble fenómeno nunca antes observado, sumándose a la lista de blázares hallados hasta ahora (como el de este caso).