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Hawái instala un arrecife híbrido compuesto por 60 estructuras porosas de concreto y módulos cerámicos para proteger la costa de Oahu y favorecer el asentamiento de corales

Por Skarlett Soto · 4 octubre, 2026 · 10:55 p. m. · 4 min de lectura Compartir: f 𝕏 in
Hawái instala un arrecife híbrido compuesto por 60 estructuras porosas de concreto y módulos cerámicos para proteger la costa de Oahu y favorecer el asentamiento de corales
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¿Y si una forma de proteger la costa no fuera levantar otro muro frente al océano, sino intentar darle vida a un arrecife?

En la isla de Oahu están probando una forma de defender la costa trabajando en equipo con la naturaleza.

El proyecto desplegará 60 grandes estructuras bajo el agua que están diseñadas para reducir la energía de las olas y, al mismo tiempo, servir como hogar para corales y otros organismos marinos.

Pero hay algo todavía más interesante.

¿Cómo puede una estructura de concreto terminar convirtiéndose en parte de un arrecife vivo?

Cómo funciona este rompeolas y por qué no usaron un muro convencional

Durante décadas, una de las formas más utilizadas para proteger carreteras y otras infraestructuras costeras ha sido construir barreras rígidas.

En Hawái quieren probar una alternativa diferente.

Después de cuatro años de investigación, un grupo de científicos diseñó 60 estructuras de concreto con una particularidad: están llenas de huecos y espacios por donde puede pasar el agua, casi como si fueran enormes esponjas de piedra.

La idea es que esa forma ayude a disipar parte de la energía de las olas antes de que llegue a la costa.

Y las pruebas realizadas hasta ahora son prometedoras.

En ensayos a gran escala realizados antes del despliegue, los modelos consiguieron reducir más del 80 % de la energía de las olas y se mantuvieron estables incluso bajo condiciones extremas.

Pero esa es solo una parte del proyecto.

Las estructuras también fueron diseñadas para que no se queden como simples bloques de concreto bajo el agua.

La intención es que, poco a poco, corales y otros organismos marinos puedan ocuparlas y convertirlas en parte de un nuevo hábitat.

Qué truco usaron los científicos para ayudar a los corales a instalarse allí

Colocar grandes estructuras bajo el mar es solo una parte del desafío.

Para lograrlo, los investigadores de la Universidad de Hawái diseñaron unas piezas de cerámica impresas en 3D que tienen pequeñas cavidades con forma de espiral.

Estas piezas funcionan como pequeños «refugios» donde los corales juveniles encuentran mejores condiciones para instalarse y crecer.

Y aquí aparece uno de los datos más llamativos del proyecto.

En experimentos realizados en Kāneʻohe Bay, estas cavidades consiguieron hasta 80 veces más asentamiento de corales juveniles que las superficies planas.

La supervivencia también llegó a ser hasta 50 veces mayor.

Pero los científicos no se limitaron a eso.

El proyecto también contempla reproducir bajo el agua sonidos grabados en arrecifes saludables.

Estos sonidos pueden atraer a peces que se alimentan de algas. Esto puede ser de gran ayuda porque, cuando las algas crecen demasiado, compiten con los pequeños corales y dificultan su desarrollo.

Sobre el papel, las diferentes piezas ya han dado resultados prometedores por separado.

Ahora viene la parte más difícil: comprobar qué sucede cuando todas trabajan juntas en el océano.

Ahora falta comprobar si todo funciona igual en el océano

Los datos del 80 % de reducción de energía de las olas y del aumento en el asentamiento y supervivencia de los corales todavía no son resultados del arrecife de Kalaeloa.

Provienen de pruebas y experimentos realizados durante los años anteriores.

Por eso, el despliegue de las 60 estructuras es tan importante.

Kalaeloa permitirá comprobar cómo responde el sistema completo cuando se enfrenta a condiciones reales y cómo evoluciona la vida marina alrededor de las estructuras con el paso del tiempo.

La intención es que el arrecife no solo ayude a reducir la fuerza de las olas, sino que pueda desarrollarse poco a poco hasta convertirse en un ecosistema más complejo.

El aumento de la temperatura del agua y otras amenazas que afectan a los corales, sin embargo, no desaparecen por instalar estas estructuras.

Por eso todavía queda mucho por observar.

Si la prueba en Kalaeloa funciona bien durante los próximos años, este modelo de «defensa viva» podría servir como referencia para otras costas amenazadas.

Después de cuatro años diseñando y probando las diferentes piezas, la prueba más difícil acaba de empezar: comprobar si todo lo que funcionó en los experimentos también puede hacerlo frente al océano real.

 

Puedes revisar la investigación completa en: Reichert, J., Jorissen, H., Drury, C., Hancock, J. R., Haynes, C., Nims, A. D., Rova, L. H., Schiettekatte, N. M. D., R3D Consortium, & Madin, J. S. (2025). Helix recesses boost coral larvae settlement and survival. Biological Conservation, 311, 111407. https://doi.org/10.1016/j.biocon.2025.111407

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Skarlett Redactora
Skarlett es ingeniera ambiental y redactora con experiencia en investigación y escritura creativa. Se especializa en abordar problemáticas ambientales actuales y en analizar las tecnologías sostenibles que buscan reducir su impacto. Comprometida con el medio ambiente, destaca por ofrecer contenidos claros y objetivos que invitan a la reflexión y fomentan el desarrollo sostenible.

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