La Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés) comunicó este martes un paso crucial en su misión Hera, a través de la cual buscan convertir la desviación de asteroides en una técnica infalible para la protección de la Tierra. Según un reciente informe, la nave espacial enviada encontró la trayectoria adecuada para alcanzar los asteroides Didymos. Se prevé que el encuentro con los cuerpos celestes podría concretarse a finales del 2026.
En busca de respuestas
De acuerdo con los objetivos planteados por la ESA al inicio de la misión, Hera irá en busca de respuestas a todas las preguntas que quedaron pendientes tras el impacto de DART de la NASA. Recordemos que la nave espacial de la institución espacial estadounidense impactó contra Dimorphos, la luna más pequeña de Didymos, que está calificado como el único sistema de asteroides cuyas órbitas han sido alteradas deliberadamente por el humano.
El lanzamiento de esta misión inició hace casi dos años, el 7 de octubre de 2024, y hasta el momento cumplió con todas las fases de la planificación original. Según los informes, el primer encendido importante del motor llevó la nave hacia Marte, donde se concretó un sobrevuelo marciano exitoso, el cual puso el vehículo en la trayectoria correcta para encontrar el sistema de asteroides.
Esta parada espacial otorgó una oportunidad única de probar los instrumentos de Hera en un cuerpo planetario a corta distancia, así como también lograron obtener imágenes de asteroides débiles, con el objetivo de preparar la cámara principal para su primer encuentro con Didymos. Desde ESA se mostraron muy conformes y seguros con el sistema de propulsión de la nave, lo que permitió acelerar los procesos y acortar la duración de la misión.
Nuevos avances en la misión
Este martes, la Agencia Espacial Europea informó sobre el éxito de la segunda etapa de maniobras en espacio profundo realizadas en la misión Hera, las cuales permitieron ratificar la trayectoria correcta hacia Didymos. Según el reciente informe, la maniobra en cuestión consumió 123 kg de combustible de hidracina y modificó la velocidad de la nave en 367 m/s, un cambio que la deja al borde de un vuelo supersónico.
«Dividimos la maniobra en el espacio profundo en tres encendidos de motor, más una maniobra de corrección mucho más pequeña, llevada a cabo durante un período de aproximadamente cuatro semanas», detalló Francesos Castellini, parte del equipo de Dinámica de esta misión. En ese sentido, resaltó que se trató de la maniobra de mayor consumo de combustible, pero que sirvió como prueba para el sistema de frenos y aceleración.
El experto destacó que la prueba de frenos será crucial para cuando la nave se encuentre con el sistema de asteroides, que la envolverá en un entorno incierto. Cabe resaltar que, a causa del impacto de DART en Dimorphos, en 2022, un gran número de escombros quedó esparcido en el entorno circundante, un detalle que deja entrever la peligrosidad de esta misión.
Un paso crucial para la protección de la Tierra
Tras completarse esta etapa crucial de la misión, el equipo de Hera tiene un objetivo específico: llegar a Didymos lo antes posible. Es por eso que se han diseñado importantes actualizaciones del software a bordo, lo cual preparará a la nave para operaciones a corta distancia de los asteroides. Esto mejora evidentemente la funcionalidad del vehículo en lineamiento con la idea final del proyecto: erradicar uno de los peligros más grandes para nuestro planeta.
Desde ESA confirmaron en múltiples oportunidades que la idea principal de esta misión es que la desviación de asteroides se convierta en una herramienta clave para la protección del planeta Tierra. Según explicaron, esto podría hacerse posible con la utilización del impacto cinético, del cual pretenden hacer una técnica bien comprendida y reproducible.
