Durante años, científicos y aficionados fotografiaron insectos palo del género Anchiale en distintas partes de Australia.
Había más de mil registros ciudadanos, ejemplares guardados en museos y muchas personas que los habían visto de cerca.
Parecía que ya se sabía bastante sobre ellos.
Pero no era así.
Cuando un grupo de investigadores decidió revisar todo de nuevo, descubrió que donde se reconocían dos especies australianas, en realidad había cinco.
¿Cómo pudieron confundirse durante tantos años?
De dónde surgió la necesidad de revisar a estos insectos
Los insectos palo tienen una habilidad bastante conocida: pueden pasar desapercibidos con mucha facilidad.
Pero en esta historia el problema no era encontrarlos.
La gente los veía.
Los fotografiaba y subía sus observaciones a plataformas como iNaturalist y el Atlas de la Vida en Australia.
Con el tiempo llegaron a reunirse más de mil registros ciudadanos.
Aun así, algunos ejemplares tenían pequeños detalles que no terminaban de coincidir con la especie a la que supuestamente pertenecían.
Y eso llamó la atención de los investigadores.
Así que decidieron revisar todo con más cuidado
Volvieron a mirar ejemplares antiguos guardados en museos, analizaron su ADN, estudiaron insectos criados en cautiverio y también salieron a buscarlos en los lugares donde viven.
Después empezaron a comparar.
Un ejemplar con otro. Los antiguos con los actuales. Lo que se veía por fuera con lo que mostraba el ADN.
Y ahí apareció el problema.
Durante años, algunos insectos diferentes habían terminado agrupados bajo los mismos nombres.
Al terminar la revisión, las dos especies reconocidas en Australia habían pasado a ser cinco.
Lo que encontraron cuando empezaron a separar una especie de otra
Dos eran completamente nuevas para la ciencia.
Los investigadores las llamaron Anchiale robusta y Anchiale mabiensis.
Pero con otra ocurrió algo bastante curioso.
Anchiale albopunctata ya tenía nombre desde 1896.
No la acababan de descubrir. Lo que ocurrió es que, con el paso de los años, había terminado agrupada bajo otra especie.
La nueva revisión le devolvió su lugar como una especie diferente.

Con Anchiale robusta pasó casi lo contrario.
Científicos y aficionados llevaban años viendo y fotografiando este insecto, pero creían que estaban mirando otra especie
Y después estaba Anchiale mabiensis.
Hasta ahora solo se la ha encontrado en el bosque Mabi, en Queensland, un ecosistema críticamente amenazado.
Tienen una especie de tapa con una estructura que no se había registrado antes en insectos palo ni en sus parientes más cercanos.
Y puede que la historia todavía no esté completa.
En Cape York encontraron indicios de otro insecto que podría pertenecer a una especie diferente.
Por ahora faltan ejemplares para poder confirmarlo.
Por qué saber qué insecto es realmente importa
A simple vista, toda esta discusión sobre nombres puede parecer algo bastante pequeño.
Después de todo, el insecto sigue siendo el mismo aunque los científicos cambien su clasificación.
El problema aparece cuando hay muchos.
Algunos insectos palo pueden formar grandes brotes y terminar dejando árboles prácticamente sin hojas.
Y ahí confundir una especie con otra sí puede hacer una diferencia.
Si quieres entender por qué aparece un brote, dónde puede ocurrir o cómo manejarlo, primero necesitas saber qué insecto tienes delante
La investigación de la Universidad de Sídney mostró que algunos de los que durante años se habían tratado como una misma especie en realidad eran diferentes.
Ahora pueden estudiarlos por separado y entender mejor qué papel tiene cada uno en esos brotes y qué impacto pueden tener en los bosques y la agricultura.
También hay otra cuestión
A. mabiensis solo se conoce, por ahora, en el bosque Mabi.
Antes de esta investigación ni siquiera sabíamos que allí vivía una especie diferente.
Y quizá eso sea lo más llamativo de todo.
No tuvieron que encontrar estos insectos en un lugar donde nadie había estado antes.
Ya había fotos. Había ejemplares en museos. Había más de mil registros hechos por ciudadanos.
Los insectos siempre habían estado ahí.
Lo que faltaba era darse cuenta de que no todos eran quienes creíamos.
Puedes encontrar el estudio científico en: Jones, B. R., Brock, P. D., Coupland, R. M., Emmott, A., & Lo, N. (2026). A revision of Australian Anchiale Stål, 1875 (Phasmida: Phasmatidae: Phasmatinae: Phasmatini), with the description of two new species. Austral Entomology. Advance online publication. https://doi.org/10.1111/aen.70096
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