La Casa Blanca reforzó su mensaje acerca de la suspensión temporal de parte de los fondos federales de Medicaid destinados a Minnesota. A través de unos dichos de JD Vance, el vicepresidente de los Estados Unidos ahonda en la lucha contra el fraude. Donald Trump se encargó de encomendar a Vance como el «líder antiestafas».
El origen del caso
Durante años, el estado de Minnesota protagonizó escándalos ligados a malversación de fondos públicos que, en principio, debían estar destinados a la salud, ya sea para Medicaid o Medicare. Según estimaciones destacadas por la Casa Blanca, el caso de Feeding Our Future y el supuesto robo de 300 millones de dólares destinados a comida escolar en época de emergencia sanitaria son solo el puntapié inicial.
Desde Washington, luego de investigaciones, se alertó acerca de la situación de posibles estafas y Donald Trump confirmó el avance de su plan de política antifraude allí. Además, las fuerzas migratorias habían llegado al estado hace unas semanas y la presión federal es cada vez mayor.
Medida contra Minnesota
El vicepresidente de los Estados Unidos, JD Vance, anunció que el gobierno federal suspendió los 259 millones de dólares correspondientes a fondos públicos de Medicaid con destino a Minnesota debido a las irregularidades registradas en el manejo de fondos en dicho estado. Hasta nuevo aviso, la Casa Blanca aplicará esta política que significa un duro golpe contra personas que necesitan dicho programa de salud.
Medicaid es el programa de salud estadounidense para personas con ingresos bajos, por lo que la atención a personas con autismo, el servicio de transporte médico para personas con discapacidad y la cobertura de salud para familias vulnerables y veteranos se verían afectados. Como respuesta, Vance se pronunció para argumentar la cancelación temporal y dijo: «Demasiadas personas se enriquecieron tomando lo mejor del espíritu de los estadounidenses en lugar de brindar los servicios a los niños que lo necesitan».
«Estados Unidos es un país generoso y cuidamos de los nuestros. Es vergonzoso que haya estafadores que se aprovechen de programas como Medicaid», declaró Vance para añadir que este tipo de actividades terminará con el grupo de trabajo federal.
Luego, el vicepresidente ratificó la decisión de detener temporalmente el envío de fondos de Medicaid al estado de Minnesota. Tras esta medida, el ultimátum cae sobre el gobierno estatal, que cuenta con un plazo de 60 días para responder y demostrar detalles de los proveedores de servicio, justificando que los mismos son legítimos y atienden las necesidades de las personas a proteger. En caso de cumplir con el pedido, los fondos serán descongelados.
«JD Vance y la administración Trump están comprometidos a terminar con el fraude generalizado y preocupante en Medicare y Medicaid en Minnesota», escribieron desde la cuenta oficial de X de la Casa Blanca. A la vez, el vicepresidente confirmó que buscarán implementar el mismo sistema en otros estados, a modo de campaña nacional, para cuidar los fondos públicos. Junto al sistema de salud, el Departamento de Justicia y el Tesoro Nacional se sumarían en un futuro a las políticas antifraude.
Respuesta desde Minnesota
Ante las últimas decisiones desde Washington, Tim Walz, el gobernador demócrata de Minnesota, desmintió la relación entre las irregularidades y la suspensión de los fondos para programas sociales y aseguró: «Esta es una campaña de represalia. Trump está usando a todo el gobierno federal como arma para castigar a estados demócratas». Para finalizar, Walz expresó que estos recortes presupuestarios serán devastadores para veteranos, niños con discapacidad y trabajadores en general.
«Su Departamento de Justicia está desmantelando la Fiscalía de Estados Unidos y paralizando su capacidad para procesar el fraude», añadió para rechazar la medida de Trump.
