Un viajero cósmico milenario atraviesa el universo. Y no solo eso, según la NASA. También lleva consigo «ingredientes» más antiguos que el planeta que pisamos. ¿Cuánto más nos estamos perdiendo sobre la galaxia en la que vivimos?
La NASA confirma la composición química de un cautivador cuerpo celeste
La NASA ha confirmado qué hay en el interior de un cuerpo celeste milenario, incluso más antiguo que la Tierra. Esta revelación se une a la larga lista de estudios de cuerpos celestes de la historia de la humanidad. Antiguamente, el ser humano observaba lo que pasaba en cielo buscando una respuesta en las estrellas y el Sol. Todo lo relacionado con lo que venía «de arriba» tenía (y tiene) un cierto toque celestial único.
Hoy en día, la astronomía goza de grandes avances. Gracias al estudio de la radiación electromagnética que emana de los cuerpos celestes, ha sido posible asentar teorías acerca de la formación de estrellas y galaxias. Por ejemplo, el telescopio espacial Hubble ha permitido la observación de imágenes de galaxias lejanas, brindando un escenario claro sobre la manera en la que la materia y la energía se reparten en el cosmos.
Aún no contamos con todas las respuestas que nos gustaría, como el sentido de la vida o nuestra misión en la Tierra, pero sí que tenemos un conocimiento mayor sobre lo que pasa en la Vía Láctea.
El descubrimiento de la NASA que reafirma la edad de la Tierra
Los datos encontrados y aportados por la NASA consolidan el origen extraterrestre de un cuerpo celeste que ya ha ocupado titulares, al igual que la misión Artemis II. Este cuerpo fue descubierto el pasado 1 de julio de 2025 por el sistema ATLAS de Chile. En la actualidad, continúa realizando una trayectoria hiperbólica sin pertenecer al sistema solar.
Con estas características, los astrónomos no tardaron en clasificar el objeto como el tercer visitante interestelar conocido, después de Oumuamua, detectado en 2017, y 2I/Borisov, en 2019. Su trayectoria muestra un paso por el perihelio en octubre de 2025, aproximadamente a 1,4 unidades astronómicas de Sol.
Llegó a una relativa proximidad a Marte y la Tierra en los meses próximos, sin registrar ningún riesgo de colisión. Ahora, se reporta un alejamiento hacia el espacio interestelar. Puede que ya hayas adivinado que hablamos de un cometa. Estás a punto de descubrir cuál es y lo que se ha encontrado en él.
Lo que se ha encontrado en este cometa resulta estremecedor
Tras sacar a la luz el Calendario de Ciencia de la NASA 2026, la agencia ha publicado lo estudios más recientes del telescopio espacial SPHEREx. A través de ellos, se han evidenciado sustancias concretas en la coma del cometa interestelar 3I/ATLAS. Las observaciones, realizadas principalmente en diciembre de 2025 y publicadas en febrero de este año, reportaron la existencia de agua, dióxido de carbono, monóxido de carbono, polvo y diferentes moléculas orgánicas alrededor del núcleo.
Algunas de estas moléculas podrían ser más antiguas que la Tierra que, según las estimaciones de los expertos, tiene unos 4500 millones de años. Puede que no todas se formaran al mismo tiempo, pero varias de ellas sí podrían atesorar esa antigüedad.
Los estudios recientes de la NASA han confirmado la presencia de metanol, metan y cianuro de hidrógeno, que surgen de procesos químicos comunes «gestados» en contextos espaciales fríos. Este mix también abarca vapor de agua y monóxido de carbono en proporciones variables. Dichas partículas de polvo acompañan a los gases, creando una envoltura visible alrededor del núcleo.
Análisis de la NASA como estos amplían nuestro conocimiento sobre lo que sucede en el universo e, indirectamente, el lugar que ocupamos en él. Un concepto que quedó perfectamente plasmado en una fotografía captada por la NASA donde se ve México desde el espacio.
