Este lunes 16 de marzo, la NASA anunció que su avión experimental X-59 se prepara para completar el segundo vuelo de prueba. Desde el Centro de Investigación en Vuelo Armstrong, la aeronave supersónica desarrollada por la agencia espacial estadounidense y Lockheed Martin Skunk Works podrá volar otra vez en California, precisamente en Edwards, en los próximos días. Además, confirmaron una conferencia de prensa para arrojar detalles de los próximos pasos para el desarrollo de lo que promete redefinir el mercado de la aviación comercial.
La historia de los vuelos supersónicos
Si bien la prohibición de los vuelos supersónicos en 1973 retrasó el avance, la NASA retoma su programa para desarrollar una aeronave capaz de transformar por completo la forma en la que los pasajeros se desplazan por el planeta. A esto se suma la derogación de la prohibición de vuelos supersónicos sobre tierra continental dispuesta por la administración Trump en 2025. En 2021, Lockheed Martin recibió la aprobación para desarrollar el X-59, el avión que la NASA presenta como su proyecto aeronáutico más ambicioso.
El primer vuelo se realizó en octubre del 2025 y transcurrió con éxito. La prueba fue más que satisfactoria luego de 42 kilómetros recorridos entre la Planta 42 de Palmdale y el centro Armstrong en Edwards, California.
Segundo vuelo: el X-59 se prepara
La NASA pone manos a la obra en el caza experimental supersónico X-59, que podría tener pronto su segunda prueba para sorprender a propios y extraños. Entre los desafíos que tiene para esta nueva instancia están no solo alcanzar los 370 kilómetros por hora de velocidad a unos 3600 metros de altura, sino, con la aceleración, llegar a 418 kilómetros por hora a una altura de 6000 metros. Desde la agencia estadounidense informaron los detalles que serán expresados por expertos en la conferencia de prensa del próximo jueves.
Con una invitación a los medios, la NASA anunció una teleconferencia oficial sobre el estado del avión X-59 y los próximos vuelos que se iniciará el próximo 19 de marzo desde las 17:30 horas del este de Estados Unidos. Allí se confirmó la presencia de Amit Kshatriya, administrador asociado de la NASA, Cathy Bahm, directora del proyecto, Peter Coen, director de integración, Jim Less y Nils Larson, los pilotos a cargo de la prueba del avión supersónico, y Pat LeBeau, director del X-59.
Según se adelantó, la segunda prueba se tratará del inicio de la fase llamada «expansión de la envolvente de vuelo». En detalle, la aeronave despegará desde Edwards, estará una hora en el aire, alcanzará la velocidad estimada e irá cada vez a mayor velocidad hasta llegar al objetivo de romper con la barrera del sonido, un hito técnico central para esta clase de aviones orientados al mercado comercial en el futuro. Tras esta prueba, revelaron también que comenzarán las evaluaciones acústicas para perfeccionar la reducción del impacto acústico en los vuelos.
Los informes oficiales marcan que la velocidad máxima buscada es de Mach 1,5, es decir, 1590 kilómetros por hora, y con una velocidad de crucero de 1513 kilómetros por hora. El X-59 tiene una longitud de 30 metros y un ancho de 9 metros con un motor GE F414. Junto a su característica nariz puntiaguda, incorpora monitores 4K, pero no tiene ventanas.
El verdadero objetivo
Aún en investigación, el caza X-59 tiene como principal objetivo contar con tan solo un sonido ligero y dejar así de lado el estruendo sónico que motivó la prohibición de los vuelos supersónicos en tierra continental hace más de 50 años. Como uno de los ejes futuristas en la NASA, pilotos e ingenieros revelarán más detalles de cómo continuará el desarrollo, tecnología que podría reducir considerablemente los tiempos de vuelo si se aplica al transporte aéreo comercial.
