Alrededor de 11 000 libras de nuevos experimentos científicos, equipos y provisiones se encuentran en camino a la Estación Espacial Internacional (EEI) a través de la nave de carga Cygnus XL de la empresa Northrop Grumman, a bordo de un cohete Falcon 9 de SpaceX. La misión despegó desde la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral, en Florida, hoy sábado 11 de abril. La misma fue catalogada como un servicio de reabastecimiento comercial de la NASA y, entre otras cosas, consolida la alianza entre la agencia espacial y dos gigantes del sector privado: SpaceX y Northrop Grumman.
11 000 libras de ciencia: de la ciencia cuántica al clima espacial
La nave Cygnus XL es una versión ampliada del carguero espacial, bautizada S.S. Steven R. Nagel, en reconocimiento al astronauta de la NASA que voló en cuatro misiones del transbordador espacial. Esta variante ofrece aproximadamente un 30% más de volumen de carga con respecto al modelo anterior, lo que facilita el envío de más experimentos, repuestos y alimentos en cada viaje. El viaje se realizó en etapas, y el cohete Falcon 9 regresó para un aterrizaje propulsado en Landing Zone 40, ubicada en Cabo Cañaveral, con la posibilidad de ser reutilizado en próximas misiones.
De acuerdo con la NASA, el Cygnus XL lleva 11 000 libras de carga con rumbo a la Estación Espacial Internacional, entre lo que se incluye un módulo para avanzar en ciencia cuántica, como parte de la actualización del Cold Atom Lab, un laboratorio capaz de enfriar átomos hasta temperaturas cercanas al cero absoluto, con posibles aplicaciones en computación avanzada y detección de materia oscura.
A la vez lleva equipamiento para mejorar la producción de células madre terapéuticas en microgravedad, buscando optimizar tratamientos sanguíneos y contra distintas enfermedades; experimentos con organismos modelo que permitirán estudiar el modo en que el vuelo espacial prolongado afecta la microbiota intestinal, algo sumamente relevante para la salud de los astronautas; hardware para reforzar la monitorización del clima espacial, algo clave para proteger satélites y sistemas de comunicaciones frente a tormentas solares.
Por otra parte, por fuera de lo estrictamente científico, la nave carga alimentos, ropa, piezas de mantenimiento y otros suministros básicos para la Expedición 74, la tripulación que se encuentra actualmente en la estación. El vuelo marca el segundo reabastecimiento de Cygnus XL lanzado a bordo de un Falcon 9, luego de la misión NG-23 de 2025.
Calendario de la nave Cygnus XL
De acuerdo con lo previsto, la misión realizará una serie de maniobras de elevación de órbita en los próximos días, en viaje a su encuentro con la Estación Espacial Internacional. La llegada está planeada para el lunes 13 de abril, momento en que será capturada por el brazo robótico Canadarm2, operado por los astronautas a bordo.
Una vez que el vehículo sea asegurado, los controladores en tierra lo instalarán en el puerto nadir (con orientación a la Tierra), del módulo Unity. En ese lugar permanecerá acoplado durante varios meses mientras los experimentos y suministros son transferidos. Al final de la misión, el Cygnus se cargará con desechos y material descartado, para su posterior liberación con destino a la atmósfera, buscando su desintegración sobre el océano y el cierre de su ciclo logístico.
Como se ha mencionado, el vuelo es el segundo reabastecimiento a bordo de un cohete Falcon 9, ya que antes las naves de carga viajaban en cohetes Antares. La transición a este nuevo modelo permitió mantener el ritmo de reabastecimiento a pesar de distintos cambios en la cadena de suministros del lanzador original. Para la NASA, la misión CRS-24 implica una nueva apuesta por las alianzas públicas y privadas para sostener la presencia humana continua en la órbita baja, con miras a viajes a la Luna y más allá.
