Están desapareciendo y en cantidades masivas. Ya no podemos mirar hacia otro lado.
Un grupo de investigadores ha descubierto un fenómeno catastrófico que está azotando los océanos, a un ritmo y en una escala sin precedentes. La situación es mala y según los datos, parece solo empeorar.
El hombre lleva siglos provocando daños en el planeta y quizás, los mares han recibido la mayor parte. Lo que está ocurriendo bajo las aguas es una consecuencia y un llamado de atención global.
¿Alguna vez has imaginado un mundo sin peces?
Un grupo de investigadores revela un fenómeno catastrófico que ya está pasando en los océanos
Un estudio del Museo Nacional de Ciencias Naturales y la Universidad Nacional de Colombia ha revelado que un gran número de peces está desapareciendo en los océanos.
Durante años, hemos visto a los océanos con un hilo de misterio que nos ha atrapado, una cuna de mitos y leyendas que alimentaba nuestras fantasías y deseos.
Pero también lo hemos explotado al máximo a nivel comercial.
El estudio expone que los sistemas tradicionales de gestión pesquera ya no son viables para el actual estado de los océanos.
Tenemos que cambiarlos y es urgente.
Hasta ahora, habíamos ajustado las capturas de especies basándonos en datos históricos o medias recientes, pero esta forma de hacerlo ha quedado obsoleta.
La propuesta es un nuevo camino en tres niveles: reacción inmediata, planificación a largo plazo y cooperación internacional.
Los océanos agonizan y el impacto es devastador
La necesidad de energía nos ha impulsado a realizar experimentos extraños en el océano, medida que acompaña también la actividad pesquera, los cruceros e incluso la urbanización.
Todos estos factores unidos crean cambios severos en las aguas y provocan que muchas especies de peces crucen fronteras.
Una población que se está perdiendo en un país puede estar creciendo temporalmente en otro, pero eso no elimina el problema. Porque esta crisis estructural afecta al equilibrio ecológico de los océanos.
Altera las cadenas alimentarias de las especies que viven en el océano y disminuye la capacidad del mar para absorber carbono, algo clave para nuestra propia supervivencia.
Que existan menos peces en el mundo se traduce en un menor reciclaje de nutrientes y alteraciones en la productividad biológica.
Hablamos de una catástrofe de magnitudes incalculables para todos.
Los peces mueren y ahora se sabe la dolorosa razón
Los océanos están en peligro, realidad que ha quedado registrada en el análisis del Museo Nacional de Ciencias Naturales y la Universidad Nacional de Colombia.
Y es que sus autores vinculan la caída anual del 19,8% en la biomasa de peces al calentamiento oceánico, que no es otra cosa más que el incremento crónico de la temperatura del mar.
El estudio, publicado en Nature, ha basado su conclusión en una amplia base de datos de 702 037 estimaciones de cambio de biomasa, que corresponde a 33 990 poblaciones reportadas entre 1993 y 2021 en el hemisferio norte: Mediterráneo, Atlántico Norte y Pacífico nororiental.
Estas tres regiones son puntos claves del mapa para la pesca global.
Razón por la que las especies de los océanos están desapareciendo
Al estudiar los océanos, el informe ha permitido separar dos fenómenos: el calentamiento crónico de fondo y los episodios extremos de calor marino.
Los expertos descubrieron que las olas de calor marinas no impactan de la misma forma en todas las especies.
En realidad, las afecta según su zona de confort térmico, que es el rango de temperaturas donde el crecimiento, la reproducción y la supervivencia funcionan correctamente.
Cuando una ola de calor llega a poblaciones de peces que están cerca de su límite térmico, algo que suele ocurrir en mares cálidos, la biomasa puede bajar hasta un 43,4% en cortos periodos de tiempo.
Ocurre lo contrario en regiones más frías, donde el mismo suceso puede dar lugar a un incremento puntual de biomasa de hasta 176%.
El problema es que los picos positivos son de carácter transitorio y mientras tanto muchas especies de los océanos se pierden.
Los océanos merecen nuestra atención ante revelaciones como esta, con nuevos sistemas capaces de garantizar la seguridad de los seres vivos y ecosistemas marinos. Mientras este problema preocupa a la comunidad científica, surge un invento que podría ser la última esperanza para billones de vidas animales.
