Se ha descubierto algo impactante en lo más profundo del Pacífico, un hallazgo que ha sacudido a la comunidad científica mundial.
El objetivo era conocer más sobre el impacto de la minería en el fondo marino, pero terminaron encontrando algo inesperado que nos recuerda lo poco que sabemos sobre nuestros océanos.
Todo un mundo submarino permanecía oculto ahí, esperando por ser revelado. La pregunta ahora es, ¿qué haremos con él? ¿Podremos evitar que desaparezca a causa de la minería marina?
No lo sabíamos, pero hay un mundo oculto en el Pacífico
Actualmente, existe una elevada demanda global de metales críticos y muchos países buscan extraerlos incluso del lecho marino.
Y los expertos llevan años advirtiendo sobre el peligro que supone la minería submarina a escala industrial para los ecosistemas marinos.
Los riesgos abarcan desde la extinción de especies y daños ocasionados a la red trófica oceánica, hasta la acentuación del cambio climático. Porque la minería submarina también remueve sedimentos que almacenan carbono, liberándolo.
Toda esta discusión sobre los daños de esta práctica escala a un nuevo nivel tras el descubrimiento de un mundo increíble bajo el agua, que podría tener los días contados.
Han estudiado el Pacífico y lo que han encontrado no es fácil de transmitir
La investigación que ha revelado el mundo oculto del Pacífico se ha realizado siguiendo las instrucciones de la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (ISA), organismo que regula las aguas internacionales.
Durante un periodo de cinco años, los investigadores han realizado un inventario sobre los diferentes tipos de vida existentes en el lecho marino.
Además, han probado el impacto que produce la minería en un área específica ubicada entre México y Hawái, conocida como la Zona Clarion-Clipperton.
Respecto a la zona del fondo marino profundo estudiada, se encuentra a 4000 metros bajo la superficie del agua.
Hablamos de un lugar al que no llega la luz solar. Esto quiere decir que se trata de un entorno sumamente pobre en cuanto a nutrientes donde la capa de sedimentos crece una milésima de milímetro al año.
Al estudiar este panorama y la incidencia que tiene la minería submarina sobre él, se ha llegado a una conclusión inesperada.
En ese mismo océano que miramos desde lejos imaginando historias de piratas y sirenas existe un mundo oculto que nada tiene que ver con la historia pasada o la mitología, sino con un ecosistema inédito que tiene mucho para enseñarnos.
El Pacífico tiene un mundo oculto: qué hay y cómo te afecta
Durante pruebas de minería, se han encontrado toda una nueva fauna marina. Un estudio internacional, publicado en Nature, ha revelado un gran número de especies desconocidas a una profundidad de 4000 metros.
Los investigadores recopilaron 4350 animales de más de 0,3 mm que viven en el fondo marino. En total, se identificaron 788 especies, especialmente gusanos marinos de seda, crustáceos y moluscos como caracoles y mejillones.
Cuando hicieron inventario, los investigadores se dieron cuenta de que las comunidades del lecho marino se modificaron naturalmente con el tiempo. Lo más probable es que esto se daba a cambios en la calidad de alimentos que han llegado al lecho marino.
Cuál es el próximo paso para el Pacífico
Tras estudiar lo que pasa en el fondo marino profundo del océano Pacífico, Adrian Glover, autor principal y figura del Museo de Historia Natural de Londres, expresó que «ahora es importante intentar predecir el riesgo de pérdida de biodiversidad como resultado de la minería. Esto requiere que investiguemos la biodiversidad del 30% de la Zona Clarion-Clipperton que ha sido protegida. Actualmente, prácticamente no tenemos ni idea de lo que habita allí».
Los estudios realizados en el Pacífico nos han otorgado un conocimiento extra sobre las especies marinas que habitan allí. Con cada informe, aprendemos un poco más sobre nuestro verdadero impacto sobre la naturaleza y de qué forma amoldarnos a ella. Aunque la minería submarina ha ocupado nuestra atención en esta oportunidad, no es el único problema con el que actualmente lidia el océano.
