Esta es una de las prácticas más extrañas en la actualidad.
La humanidad ha multiplicado sus esfuerzos para evolucionar en casi todos los aspectos, hasta el punto en que desarrollar nuevas tecnologías e innovar se convirtió en una necesidad. Si comparas cómo funcionaban las cosas a inicios de los años 2000 con la actualidad, es fácil comprender a qué nos referimos.
Pero incluso así, aún cuesta un poco entender lo que están haciendo en el Reino Unido. ¿Estamos llegando demasiado lejos?
Todos vamos a «desaparecer» en algún momento
Aunque nos gustaría que la vida fuera eterna y disfrutar siempre de un bonito amanecer o la risa de un niño, la realidad es que todos en algún momento vamos a fallecer.
Y cuando llega ese día no estaremos para decir lo que queremos o lo que nos gustaría que hagan con nosotros.
Muchos lo dejan por escrito, esperando que alguien cumpla con su última voluntad. Sin embargo, hay otras veces en las que los familiares se encuentran a ciegas ante la pérdida. No saben si lo mejor es enterrar el cuerpo o hacer una cremación.
El sector funerario no suele vincularse con la innovación tecnológica. De hecho, tratamos de evitar hablar de todo lo que tiene que ver con él.
No obstante, quienes se dedican de lleno a este sector están empezando a moverse para ofrecer soluciones a medida para todos.
Y no hablamos solamente de cajones con espacio suficiente, sino de máquinas industriales complejas, sistemas de recirculación, control térmico y seguridad integrada.
Aparece una nueva solución para decir adiós
Debido a lo delicado que es perder un ser querido, todas las tecnologías que tienen que ver con este sector requieren planificación y permisos.
Cuando aparecen nuevas tecnologías en este ámbito no lo hacen solo por decisiones empresariales o regulación, sino también por demanda social.
Ofrecer otras opciones para decirle adiós a alguien que hemos amado es una ventaja competitiva para quienes se dedican a la cremación o la preparación de cuerpos para enterrar.
En esta búsqueda de otorgarle a los familiares de los fallecidos otra solución, nos hemos topado con una práctica extraña, pero efectiva.
Escocia se ha convertido en el primer país de Reino Unido en legalizarla.
Por su parte, el Ministerio de Salud Pública escocés ha expresado que el procedimiento se someterá a las mismas regulaciones que las prácticas de siempre.
No todo el mundo se decantará por esta opción, pero que exista abre un nuevo camino, especialmente para aquellas personas que tienen enfermedades o saben que les queda poco tiempo y quieren planear su final con antelación.
Agua caliente para que los cuerpos desaparezcan: Una práctica extraña, pero que ya está en marcha
La práctica que ha autorizado Escocia es la cremación por agua a 150ºC. Se trata de un sistema más sostenible que la cremación tradicional, con una huella hasta siete veces menor.
A este procedimiento se le denomina cremación por agua o, técnicamente, hidrólisis alcalina.
¿Cómo se hace? El método consiste en ingresar el cuerpo del fallecido en una cámara presurizada junto con agua y una solución alcalina, que generalmente es hidróxido de potasio.
Al hacerlo, se aplica calor, a unos 150ºC, durante 90 minutos aproximadamente.
De esta manera, se acelera lo que naturalmente va a pasar con el tiempo.
El procedimiento descompone los tejidos y, cuando termina, solo quedan los huesos, que se secan y pulverizan. Al finalizar, quedan unas cenizas muy parecidas a las de la cremación convencional, pero sin llama ni combustión directa.
Dónde y quién utiliza esta práctica
La compañía Kindly Earth cuenta con los derechos de fabricación de los equipos de la cremación por agua en el Reino Unido. Desde hace años, trabaja de la mano con organizaciones escocesas.
Aunque es un proceso diferente a los que se han realizado hasta ahora, el sector no se ha opuesto de forma drástica.
Cada vez hay más personas preocupadas por la huella de carbono que dejan en este mundo y conservan esa misma ideología hasta el final de su vida. Esta práctica es una forma más de respetar su voluntad.
Es una tecnología nueva para Escocia, pero países como Estados Unidos o la República de Irlanda la usan desde hace años. Hasta figuras públicas, como el arzobispo Desmond Tutu, han optado por esta opción.
Para algunos es la práctica más extraña del mundo, para otros un paso más hacia el futuro sostenible que pretendemos construir. Ahora nuestros cuerpos no solo desaparecerán cuando ya no estemos aquí, sino que tampoco seremos parte de la contaminación que destruye nuestro mundo. Tu funeral podría estar entre aquellos que pasan a la historia.
