Mientras miles de servidores se preparan para alimentar la inteligencia artificial en nuevos centros de datos, alguien tiene que instalar kilómetros de cable, transformadores y sistemas eléctricos.
En California, algunos jóvenes empiezan ese trabajo ganando más de US$40 por hora en determinados programas de aprendizaje.
Estos jóvenes no tienen títulos académicos ni deudas estudiantiles, pero están encontrando en las obras de construcción una forma rápida y muy rentable de alcanzar la clase media.
La razón es el crecimiento de los centros de datos que alimentan la inteligencia artificial. Antes de que un solo servidor pueda ponerse en marcha, alguien debe construir toda la infraestructura eléctrica que lo hace posible.
¿Esto significa que ya no es necesario tener un título universitario para tener éxito económico?
Cómo los jóvenes de California están ganando dinero
Muchas veces escuchamos que para tener un futuro, hay que ir a la universidad.
Sin embargo, ese camino no es sencillo y muchos estudiantes se llenan de deudas antes de tener su primer trabajo.
Con esto, no estamos diciendo que ir a la universidad sea algo malo.
Sin embargo, hay quienes están tomando otro camino y teniendo éxito mucho más rápido.
Muchos de estos jóvenes comienzan como aprendices electricistas y la principal diferencia es que cobran un salario mientras se forman en el oficio.
Su entrenamiento dura generalmente entre cuatro y cinco años.
Durante este tiempo, el futuro electricista pasa parte del día en clases aprendiendo sobre electricidad, normas de seguridad y matemáticas.
Pero la mayor parte de la semana la pasa trabajando en proyectos reales con la guía de expertos.
A medida que gana experiencia y completa sus clases, su salario aumenta progresivamente.
A medida que completan el programa, el salario aumenta progresivamente y, al convertirse en electricistas certificados, también pueden acceder a beneficios médicos y planes de jubilación, dependiendo del programa y del empleador.
Salarios de 6 cifras que esconden grandes diferencias según la región
Es común escuchar que algunos electricistas en California pueden superar los US$130 000 al año.
Pero es importante mirar esta cifra con realismo para no crear expectativas falsas.
Este nivel de ingresos no es algo que se gane desde el principio, ni es la realidad para todos los trabajadores en el estado.
Llegar a ganar tanto dinero suele requerir varios años de experiencia, estar en un sindicato, especializarse en áreas complicadas como la automatización industrial o las subestaciones de energía, y trabajar muchas horas extra.
Un ejemplo es el programa de aprendizaje del IBEW Local 332, en Silicon Valley, donde las escalas salariales aumentan conforme el aprendiz avanza en su formación.
Además, dónde se trabaje y el tipo de proyecto también influyen mucho.
No se gana lo mismo trabajando en grandes proyectos públicos, plantas energéticas o centros de datos en el norte de California que reparando electricidad en casas en zonas rurales.
Aunque las leyes del estado protegen el salario de los trabajadores en proyectos públicos, lo que se gana al final depende de dónde esté el proyecto, la especialización y la demanda local.
Cuál es el verdadero desafío de los electricistas
La barrera para convertirse en electricista no es que no haya vacantes.
El problema es que hay mucha competencia para entrar en los programas de aprendizaje.
Cuando los centros de formación abren sus convocatorias, mucha gente intenta registrarse y los cupos se llenan muy rápido.
Para entrar en estos programas, los candidatos deben aprobar exámenes de álgebra, pruebas de lectura y entrevistas personales para conseguir una plaza.
Otro punto importante es que, aunque la construcción de centros de datos para la inteligencia artificial ha generado una fuerte demanda de trabajadores, muchas de esas obras son temporales y terminan una vez que el proyecto queda finalizado.
Por eso, el verdadero beneficio no está solo en trabajar en una obra determinada, sino en obtener una certificación profesional que permita seguir encontrando oportunidades cuando ese proyecto termine.
Esta certificación garantiza al electricista un oficio muy calificado, que no se puede automatizar y que se puede aplicar en muchas industrias durante toda su vida laboral.
El auge de los centros de datos puede impulsar la demanda durante los próximos años, pero las obras terminan. Lo que permanece es la experiencia y una certificación que permite seguir trabajando en proyectos eléctricos de todo tipo, mucho después de que ese centro de datos haya quedado terminado.
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