El estado de Pensilvania es el mayor estado del país con 64 ferrocarriles operando. Se encuentra en una encrucijada de seguridad vial de gran preocupación. Los datos indican que las autoridades están muy preocupadas por el número considerable de accidentes en las intersecciones carretera y vía de tren. Para evitar esta situación, el organismo hizo un llamado de atención a la población. El Departamento de Transporte de Pensilvania recomienda cruzar las vías del tren solo por los cruces oficiales tras haber anotado 70 colisiones a lo largo del año 2025.
La preocupante estadística y la misión Operation Lifesaver
Para poder dimensionar adecuadamente la magnitud del problema, hay que observar cómo han aumentado las estadísticas de siniestralidad. En el año 2024, el estado había reportado, ya, 58 accidentes en los pasos a nivel, algo que, indudablemente, condujo a una víctima mortal y a 27 personas heridas en el estado en cuestión. Entre esos incidentes anteriores, 19 de ellos estaban protagonizados por algún tren.
Para luchar activamente contra el problema y conseguir salvar vidas, el Estado trabaja mano a mano con Operation Lifesaver, una iniciativa de carácter educativo y sin ánimo de lucro a la que denota el fin de la erradicación de los trágicos accidentes, las víctimas mortales y las lesiones sufridas en los cruces a nivel y los derechos de paso ferroviario. Con la intención de lograr los objetivos anteriores, la organización basa su estrategia en tres ejes que son conocidos como las «3 E»: educación, ejecución de la ley e ingeniería (engineering).
Normas de seguridad básica para los automovilistas
Los conductores se someten a riesgos enormes si pasan por alto las reglamentaciones de la circulación en la proximidad de los rieles. Las autoridades responsables han promulgado disposiciones de cumplimiento obligatorio para evitar desastres: Nunca se debe intentar sortear las barreras de cruce en estado de bajada. Es una maniobra completamente prohibida y a menudo mortal.
Nunca intente ganarle la partida a un tren. Los peritos están categóricos: aunque creas que puedes empatar, perderás.
Es vital no permanecer atascado en la vía. Los conductores solo deben abordar el cruce si están 100 % seguros de que pueden atravesarlo totalmente, sin tener que detenerse a la mitad. Consideran que el tren sobresale 3 pies (prácticamente un metro) más allá del ancho de la vía.
Si el motor del vehículo se detiene o se descompone justo sobre la vía mientras se acerca un tren, todos los pasajeros deben salir de inmediato del vehículo. Deben correr rápidamente hacia un ángulo de 45 grados, alejándose del trayecto del vehículo, pero dirigiéndose hacia donde el tren viene, para evitar resultar golpeados por los escombros que se producen en la colisión.
Consejos fundamentales por parte de los peatones y la concepción del peligro
La seguridad para el peatón es igualmente importante, sobre todo porque la percepción humana suele fallar ante la monumental longitud y la velocidad del transporte ferroviario.
Aquellas personas que necesiten cruzar deben hacerlo siempre por un paso peatonal, mirando a ambos lados y cruzando sin detenerse.
Ir andando a lo largo de una vía del tren no es que sea muy peligroso, es que es un delito muy grave. Las vías no son paseos.
Las personas que deben cruzar deben ser conscientes de que los trenes de carga no tienen unos horarios preestablecidos fijos. Siempre hay que esperar que aparezca un tren cuando menos lo espera uno.
Las leyes de la física son inflexibles: un tren de carga a 55 millas por hora puede necesitar una milla para parar. Esa longitud equivale a 18 campos de fútbol.
Finalmente, no se deje engañar por las ilusiones ópticas. El tren que usted ve en la distancia está siempre mucho más próximo y se desplaza a mucha más velocidad de lo que parece.
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