El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) ha creado una nueva plataforma de datos conocida como Freshwater Ecosystems Explorer, cuyo objetivo es monitorear y visualizar la salud de millones de lagos, ríos y humedales en todo el mundo. Gracias al uso de tecnología satelital avanzada, la plataforma proporciona una visión profunda sobre los recursos hídricos, resaltando los puntos de contaminación críticos, los severos efectos de las sequías y, al mismo tiempo, los signos de recuperación. En un contexto donde el cambio climático y la acción humana ejercen crecientes presiones sobre la naturaleza, la herramienta abierta Freshwater Ecosystems Explorer trata de facultar a los gobiernos y a las personas para proteger los ecosistemas acuáticos porque son vitales para mantener la vida y la producción en el planeta.
Sistema de monitoreo por satélite y relegación de las reservas de agua
Desarrollada en asociación con un grupo de socios tecnológicos y un grupo de investigadores, la plataforma pone en cartografía cualquier superficie de agua que sea de 100 por 100 pies o mayor. Este nivel de detalle no tiene precedentes e incluso permite identificar cambios hidrológicos en los cientos de millones de acres de los importantes humedales y estuarios de la cuenca más grande. La principal finalidad es observar el progreso hacia el logro del Objetivo de Desarrollo Sostenible 6, que establece que todas las poblaciones deben tener acceso al agua potable y al saneamiento gestionado de forma segura para el 2030. En este sentido, el objetivo sigue siendo un reto, pues miles de millones de personas no tienen acceso a los servicios básicos necesarios.
La necesidad de este tipo de sistema viene dada por un diagnóstico alarmante sobre el estado de los recursos hídricos. Un informe reciente apoyado por el PNUMA dijo que casi la mitad de los países en el mundo tienen al menos un ecosistema de agua dulce muy importante que está en declive.
Efectos tangibles de la contaminación y las condiciones climáticas extremas
Las capacidades de visualización de esta herramienta quedan suficientemente evidenciadas con las imágenes satelitales generadas de lugares tan conocidos como el lago Titicaca, una gran cuenca de alta montaña donde vive una población de tres millones de personas en Sudamérica. En el momento de la visualización desde la órbita terrestre, la plataforma grafica los altos niveles de turbidez y la proliferación de nutrientes en las áreas costeras del lago, lo que sirve como evidencia de la contaminación extrema. La imagen de ese largo litoral de miles de millas es el resultado de la puesta en descarga de aguas residuales no tratadas, de la escorrentía de regiones agrícolas amenazantes de colapsar la biodiversidad y de un grave deterioro de la salud de los pobladores.
Lejos de solamente monitorear la contaminación química y biológica, la plataforma muestra igualmente los efectos extremos de las alteraciones del clima provocadas por los efectos del calentamiento global. Las imágenes de la plataforma nos muestran los efectos devastadores de los largos periodos de sequía en el embalse Theewaterskloof de Sudáfrica.
Recuperación de biomas y metas mundiales de conservación
La plataforma que ofrece el PNUMA sostiene también evidencias de que la intervención de las personas para bien puede rehabilitar el daño ecológico acumulado, en virtud de las múltiples y diversas dificultades documentadas. El explorador satelital ha puesto de manifiesto el rebote hídrico de diferentes cuerpos de agua que se creían extintos, siendo uno de los casos más exitosos el del lago Urmia (Irán), que ha conseguido recuperarse gracias a los intensos esfuerzos mediante el desbloqueo de los ríos que le aportan agua, tendencia a la que se han sumado otras naciones donde han conseguido recuperar los ríos urbanos asfixiados por la polución de la industria.
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