Martha’s Vineyard es conocida por sus mansiones, sus playas y las familias adineradas que pasan allí el verano. Pero la vida es muy distinta para quienes permanecen en la isla durante todo el año.
Los gastos son elevados y pagar la electricidad puede convertirse en una preocupación para muchos hogares.
Ahora, un proyecto solar instalado en las viviendas de empleados de un hospital busca ayudar a reducir esas facturas. Y no solo las de quienes viven en esos edificios.
La propuesta es compartir parte de los beneficios con otras familias de la isla que necesitan ayuda para pagar la luz.
Si el sistema funciona según lo previsto, podría generar US$550 000 en ayudas durante los próximos 25 años.
Un sistema solar que también beneficiará a otros vecinos
El proyecto comenzó en tres edificios donde viven trabajadores del Hospital de Martha’s Vineyard, en Edgartown.
Sobre sus techos se instalaron paneles solares con una potencia total de 138 kilovatios. La empresa South Mountain Company se encargó de la instalación, que comenzó a funcionar en junio de 2026.
Los residentes podrán aprovechar parte de los beneficios económicos de la electricidad producida allí para reducir sus gastos.
Pero desde el principio se pensó en compartir esos ahorros con otras personas de la isla.
La iniciativa forma parte de SolarShare, un programa de PowerOptions Connect, una organización sin fines de lucro que busca llevar los beneficios de la energía solar a comunidades con menos recursos.
Este es su primer proyecto y tiene una característica particular: una instalación ubicada en viviendas para empleados de un hospital también servirá para ayudar a hogares que no cuentan con paneles propios.
Para conseguirlo, las organizaciones participantes acordaron dividir los beneficios económicos del sistema.
Cómo se repartirán los US$22 000 anuales entre los hogares de la isla
La mitad de los beneficios se destinará a los trabajadores del hospital que viven en los edificios donde están instalados los paneles.
La otra mitad llegará a un programa de ayuda para familias con ingresos limitados, administrado con la participación de Vineyard Power, una organización local.
La cantidad prevista para esa segunda parte es de US$22 000 al año.
Si se mantiene durante 25 años, el aporte comunitario alcanzaría los US$550 000.
Sin embargo, no es una cantidad que ya esté disponible ni un pago garantizado sin condiciones.
Para que se mantenga el aporte anual, los paneles deberán producir al menos el 70 % de la electricidad que se espera generar.
Hay otro detalle importante: los US$22 000
El monto se fijó como una cantidad anual, en lugar de hacer que el aporte cambie cada vez que sube o baja el precio de la electricidad
Esto permitiría organizar las ayudas con una cifra conocida de antemano, siempre que la instalación alcance la producción necesaria.
El programa podría beneficiar a unos 500 hogares que participan en iniciativas de asistencia energética.
Eso no significa que cada familia recibirá una cantidad idéntica. La forma de distribuir el dinero dependerá de las decisiones del programa.
El proyecto recibió apoyo del Centro de Energía Limpia de Massachusetts, a través de EmPower Massachusetts, y también aprovecha recursos vinculados a un acuerdo de beneficios comunitarios del parque eólico marino Vineyard Wind 1.
Con esa financiación y la instalación ya en funcionamiento, el siguiente paso será comprobar cuánto ahorro puede generar realmente.
Quiénes podrán recibir la ayuda y cómo podría extenderse el modelo
Las familias que quieran acceder a estos beneficios tendrán que cumplir ciertos requisitos económicos.
Entre los criterios previstos está tener ingresos inferiores al 60 % del ingreso medio de la zona.
Vineyard Power participará en la distribución de los fondos mediante su Programa de Resiliencia y Asequibilidad. Un comité asesor ayudará a decidir cómo se utilizará el dinero para apoyar a los hogares que más lo necesitan.
Los primeros pagos comunitarios están previstos para después del primer año de funcionamiento del sistema solar.
Por eso, aunque los paneles comenzaron a producir electricidad en junio de 2026, todavía habrá que esperar para conocer los resultados de esa primera etapa.
La intención es que las ayudas no se limiten a un solo año. Si la instalación mantiene una producción suficiente, el programa podría seguir aportando dinero durante las próximas décadas.
PowerOptions Connect también está hablando con organizaciones de Massachusetts, Connecticut, Maine y Rhode Island para estudiar proyectos parecidos
Todavía no hay nuevas instalaciones confirmadas dentro de esas conversaciones. Cada comunidad tendría que conseguir financiación y acordar cómo repartir los beneficios.
En Martha’s Vineyard, por ahora, los paneles ya están funcionando y el acuerdo para compartir los ahorros está establecido.
Falta saber cuánto producirán durante el primer año y cómo se distribuirá la ayuda entre las familias.
Para quienes viven en una isla donde las facturas de electricidad pueden pesar mucho en el presupuesto, recibir un crédito para pagar la luz sería una ayuda concreta.
Y esa es la idea detrás del proyecto: que el ahorro de una instalación solar no se quede solamente en los edificios donde están los paneles, sino que también llegue a otros vecinos.
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