¿Es posible producir energía solar y alimentar ovejas en un mismo terreno?
Esa es la pregunta que intenta responder un experimento agrícola cerca de Stoughton, Wisconsin.
Allí, investigadores de la Universidad de Wisconsin–Madison están estudiando qué ocurre cuando se cultivan alfalfa, trébol y distintas variedades de pasto debajo de paneles solares.
La instalación ocupa 16,44 acres y tiene una capacidad de 2,25 megavatios.
Los primeros resultados dejaron una sorpresa.
Aunque la sombra redujo la cantidad de forraje durante buena parte de la temporada, en el tercer corte algunas parcelas produjeron más que las que estaban a pleno sol.
La diferencia podría estar relacionada con la humedad que conserva el suelo durante los meses de más calor.
Pero no todos los cultivos respondieron igual.
Qué cultivos están probando bajo los paneles solares de Wisconsin
En la zona de Stoughton, los investigadores instalaron un campo experimental para observar cómo reaccionan distintas plantas cuando reciben menos luz solar.
No todos los paneles están colocados de la misma manera.
Algunos permanecen fijos, otros están más elevados y también hay estructuras que se mueven siguiendo la posición del sol durante el día.
La idea es descubrir qué variedades de forraje se adaptan mejor a cada diseño.
Para las pruebas eligieron alfalfa, trébol y mezclas de gramíneas que pueden utilizarse como alimento para el ganado.
El proyecto también busca conocer si estos espacios podrían aprovecharse para el pastoreo de ovejas.
Estos animales pueden ayudar a mantener corta la vegetación de las instalaciones solares, aunque es necesario comprobar que puedan hacerlo de manera segura.
Por ahora, los investigadores están concentrados en medir cuánto crecen las plantas y cómo cambia su producción según la cantidad de sombra que reciben.
Por qué algunos forrajes produjeron más durante el tercer corte
Los especialistas de la Universidad de Wisconsin-Madison compararon la materia seca cosechada debajo de los paneles con la obtenida en parcelas a pleno sol.
Y encontraron diferencias importantes a lo largo de la temporada.
En el primer corte, los cultivos bajo las estructuras alcanzaron aproximadamente el 77 % de la producción registrada en las zonas descubiertas.
En el segundo, la cifra subió al 82 %.
Pero en el tercero ocurrió algo diferente.
Durante el periodo más cálido, el rendimiento llegó aproximadamente al 122 % del obtenido a pleno sol.
En el tercer corte se produjo cerca de un 22 % más de materia seca
La alfalfa también mostró buenos resultados en algunas parcelas con paneles que seguían el movimiento del sol.
Los investigadores creen que una posible explicación está en la humedad.
Cuando aumenta el calor, la sombra puede reducir la evaporación del agua del suelo y ayudar a que ciertas plantas soporten mejor las condiciones del verano.
Sin embargo, eso no significa que los paneles hayan mejorado toda la producción de la temporada.
Al considerar los resultados acumulados, las parcelas bajo las estructuras produjeron entre el 70 % y el 88,5 % de la materia seca obtenida a pleno sol.
Por eso, la ventaja observada durante el tercer corte no se puede aplicar automáticamente al resto del año.
Qué falta comprobar antes de utilizar estos cultivos para alimentar ovejas
Los primeros resultados son interesantes, pero todavía quedan varias preguntas.
Una de ellas es qué variedades de forraje ofrecen el mejor equilibrio entre producción y resistencia a la sombra.
También hay que comprobar si el alimento mantiene una buena calidad nutricional para las ovejas.
Porque no alcanza con cosechar más pasto en determinados momentos.
Los animales necesitan alimento suficiente y adecuado durante toda la temporada.
Los investigadores también estudian cómo cambian las condiciones del terreno debajo de los paneles.
La humedad, la temperatura y la cantidad de luz pueden influir en el crecimiento de las plantas.
Con esos datos podrán determinar qué cultivos funcionan mejor según el tipo de instalación solar.
Para los productores, esta información podría abrir nuevas oportunidades
Un terreno destinado a generar electricidad también podría utilizarse para producir forraje o permitir el pastoreo de ovejas.
Pero todavía no se puede asegurar que eso signifique más animales por acre o mayores ingresos.
Será necesario reunir información de varias temporadas y evaluar los costos de manejo.
Por ahora, el experimento de Wisconsin dejó una conclusión interesante.
La sombra no siempre favorece ni perjudica de la misma manera a los cultivos.
En los primeros cortes redujo la producción, pero durante el periodo más cálido algunos forrajes consiguieron superar a los que crecían a pleno sol.
Ahora falta comprobar si esa ventaja puede aprovecharse de forma constante para alimentar al ganado.
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