El candidato a la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump, ha planteado la posibilidad de imponer aranceles a los autos mexicanos. Durante su mandato anterior y en su actual posición, ha criticado fuertemente a la industria automotriz, puesto que no está de acuerdo con las producciones en grandes volúmenes desde México hacia los Estados Unidos. De hecho, tuvo diversas discusiones con compañías fabricantes como Ford, quienes mantienen plantas de producción en el vecino país.
Recientemente, sugirió en una entrevista a Fox News, que impondrá aranceles de 200% a los coches importados desde México, en caso de ganar las próximas elecciones. Se trata de una forma de intensificar su posición de protección comercial para evitar la venta de automóviles de México hacia Estados Unidos.
¿Fin de la industria automotriz mexicana?
México exportó alrededor de 3 millones de vehículos a Estados Unidos en 2023, y los Tres Fabricantes de Automóviles de Detroit (Ford, General Motors y Chrysler) representaron aproximadamente la mitad de esas exportaciones, posicionando al país como el séptimo productor de autos a nivel mundial. En parte, gracias a la creciente demanda en el mercado de Estados Unidos y el aporte de la manufactura. De hecho, la industria automotriz es la que más genera divisas a México, y puede verse muy perjudicada si la demanda de exportaciones cae debido a los impuestos.
Consecuencias de aranceles a la importación de autos mexicanos
Según el grupo de expertos, Tax Policy Center, se ha dicho que un nuevo arancel masivo a las exportaciones de vehículos mexicanos “probablemente aumentaría el costo de los vehículos de motor, tanto nacionales como importados, sean usados o nuevos”.
Por tanto, un aumento en el precio de los autos importados, puede afectar a los consumidores estadounidenses, que tendrían que pagar más por los coches, así como a los fabricantes y ensambladores de autos en México, que pueden ver una disminución en sus ganancias.
De igual forma, los aranceles pueden llevar a represalias, al verlo como una traición. En caso de que México también imponga impuestos a los productos estadounidenses, se afecta la balanza comercial entre ambos países. Esto supone una reestructuración de la industria, al verse obligadas a reconsiderar sus cadenas de suministro y la ubicación de sus fábricas a Estados Unidos, que es el camino que está buscando el candidato republicano.
Protección a la industria y producción americana
Trump ya había amenazado con aplicar grandes aranceles a los coches mexicanos cuando fue presidente y como candidato en 2016. Por su iniciativa, en 2018 Estados Unidos, México y Canadá renegociaron el acuerdo de libre comercio de América del Norte, añadiendo disposiciones que, según los funcionarios americanos, mantendrían una gran parte del sector de fabricación automotriz, fuertemente regionalizado en Estados Unidos.
Mantener la producción de la industria automotriz en su territorio, beneficia en gran medida a Estados Unidos, puesto que, contribuye a generar empleo, crecimiento de innovación, seguridad económica y el desarrollo regional, además de mejorar la competitividad en un mercado global cada vez más desafiante.
Por estas razones, el candidato, en una entrevista a Fox News que se emitió hace unos días, señaló que:
«No quiero que perjudiquen a nuestras compañías automovilísticas». «No quiero su coche. No podrán vender coches. No voy a permitir que construyan una fábrica al otro lado de la frontera y vendan millones de coches a Estados Unidos y destruyan aún más Detroit».
El expresidente y actual candidato presidencial republicano, se enfrenta a la demócrata Kamala Harris en una reñida carrera, en la cual ha prometido, que si es elegido nuevamente como presidente establecerá un arancel considerable sobre los automóviles y camiones importados con el objetivo de ayudar a la industria automotriz nacional.
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