¿Por qué los hongos son llamados la carne vegetal? 8 beneficios

Los hongos son a menudo llamados la “carne vegetal” debido a su textura carnosa y su capacidad para proporcionar un perfil de sabor umami, similar al de la carne. Aunque los hongos no son plantas ni animales, comparten algunas características nutricionales con ambos reinos. Aquí hay algunas razones por las cuales son considerados beneficiosos para la salud:

Bajos en calorías y grasas: Son bajos en calorías y grasas, lo que los convierte en una opción saludable para aquellos que buscan controlar su ingesta calórica o reducir la cantidad de grasas saturadas en su dieta.

Buena fuente de proteínas: Aunque no son tan ricos en proteínas como la carne, son una fuente decente de este macronutriente. Además, contienen aminoácidos esenciales que el cuerpo no puede producir por sí mismo.

Ricos en nutrientes: Son una buena fuente de nutrientes como las vitaminas del grupo B (especialmente B2 y B3), ácido fólico, hierro, zinc y potasio.

Alto contenido de fibra: La fibra es esencial para una buena salud digestiva. Contienen fibras que pueden ayudar a mantener un sistema digestivo saludable y regular.

Antioxidantes: Algunos hongos contienen antioxidantes, como el selenio y la ergotioneína, que pueden ayudar a proteger las células del cuerpo del daño oxidativo.

Refuerzan el sistema inmunológico: Se ha demostrado que ciertos compuestos presentes en los hongos, como los beta-glucanos, pueden ayudar a estimular el sistema inmunológico y mejorar la respuesta del organismo a las infecciones.

Bajos en colesterol: No contienen colesterol y pueden ser una excelente alternativa en las dietas diseñadas para reducir el consumo de grasas saturadas y colesterol.

Versatilidad culinaria: Son muy versátiles en la cocina y pueden utilizarse de diversas maneras, ya sea en platos salados o como complemento en ensaladas, sopas y guisos.

Cómo usar hongos en la cocina

Los hongos son ingredientes versátiles en la cocina y pueden utilizarse en una variedad de platos para agregar sabor, textura y valor nutricional. Aquí hay algunas formas comunes de usarlos en la cocina:

  1. Salteados o salteados al ajillo:
    • Córtalos en rodajas o trozos.
    • Calienta una sartén con aceite de oliva o mantequilla.
    • Agrega los hongos y saltea a fuego medio-alto hasta que estén dorados.
    • Añade ajo, hierbas frescas o especias para dar más sabor.
  2. Sopas y guisos:
    • Agrégalos a sopas y guisos para mejorar el sabor y la textura.
    • Puedes utilizarlos enteros o cortados en trozos, según tus preferencias.
  3. Rellenos:
    • Utilízalos como relleno para empanadas, pasteles o quesadillas.
    • Combínalos con otros ingredientes como espinacas, queso y hierbas.
  4. Salsas:
    • Incorpóralos a salsas para pasta, arroces o carnes.
    • Cocina los hongos con cebollas y ajo antes de añadir líquidos y reducir para hacer una salsa sabrosa.
  5. Ensaladas:
    • Agrégalos crudos o cocidos en ensaladas para dar un toque terroso y una textura única.
    • Combina con hojas verdes, frutas, frutos secos y aderezo.
  6. Acompañamiento para carnes:
    • Sírvelos como acompañamiento para carnes a la parrilla o al horno.
    • Puedes hacerlos a la parrilla con hierbas y especias.
  7. Risotto:
    • Incorpora hongos a un risotto para darle sabor y profundidad.
    • Añade los hongos al final de la cocción para que conserven su textura.
  8. Pizzas y focaccias:
    • Agrega hongos cortados finamente como un ingrediente adicional en pizzas o focaccias.
    • Combinan especialmente bien con quesos y hierbas.
  9. Rellenos de pasta:
    • Utiliza hongos en rellenos de pasta como ravioles o tortellini.
    • Combina con queso ricotta, espinacas y nueces para obtener un sabor equilibrado.
  10. Hamburguesas vegetarianas:
    • Incorpora hongos picados a hamburguesas vegetarianas para mejorar la textura y el sabor.
    • Puedes mezclarlos con legumbres, granos y especias.

Recuerda lavar bien los hongos antes de cocinarlos y ajustar los tiempos de cocción según la receta específica que estés siguiendo. Además, experimenta con diferentes variedades, como champiñones, shiitake, portobello o porcini, para obtener una variedad de sabores y texturas.

Es importante tener en cuenta que no todos los hongos son comestibles, y algunas variedades pueden ser tóxicas. Por lo tanto, es fundamental adquirirlos de fuentes confiables y, en caso de duda, consultar a un experto en micología o comprarlos en establecimientos de confianza.

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