Un terremoto sacudió este martes las aguas frente a la costa oriental de Rusia, desatando preocupación en varios países del Pacífico y alerta de tsunami, porque fue de gran intensidad de 8.7, provocó la atención inmediata en zonas de alto riesgo de tsunami según informó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS)
Las autoridades locales activaron los protocolos de seguridad
Las autoridades comenzaron evacuaciones preventivas mientras monitorean la evolución del evento Japón, Alaska y Hawái figuran entre las regiones bajo advertencia. Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el sismo alcanzó una magnitud de 8.7 y se originó en el lecho marino, cerca de la península de Kamchatka.
El epicentro se localizó a unos 136 kilómetros al este de la ciudad de Petropavlovsk y tuvo una profundidad de apenas 19 kilómetros. Esta ubicación, tiene escasa profundidad, elevó las posibilidades de que se generaran olas peligrosas, pero el temblor se sintió con fuerza durante al menos siete minutos, lo que causó algunos daños materiales leves en zonas cercanas.
En Petropavlovsk, una de las regiones más próximas al epicentro, se reportó el colapso parcial de muros en un jardín de infantes. Así es como, tras el hecho no se encontraban niños dentro del establecimiento en ese momento y todos los adultos pudieron evacuar sin incidentes.
Regiones bajo alerta y las posibles consecuencias
Tras el sismo, se emitieron alertas de tsunami para áreas del Pacífico, la advertencia incluyó al menos a los estados norteamericanos de Alaska y Hawái, donde las autoridades monitorean de cerca el comportamiento del océano. Según los primeros reportes, podrían presentarse olas de hasta tres metros en las zonas más cercanas al epicentro.
En Japón, la Agencia Meteorológica nacional también reaccionó con rapidez y difundió una alerta de tsunami con olas estimadas de hasta un metro, pero la advertencia abarcó principalmente la isla de Hokkaido y otras regiones del norte japonés, el organismo le sugirió a la población a mantenerse alejada de las costas hasta nuevo aviso.
La alerta fue confirmada en redes sociales por la entidad japonesa, que informó: “Una alerta de tsunami fue emitida el 30 de julio a las 08H37 (23H37 GMT del martes)”, y añadió que “tsunamis se producirán repetidamente. No ingresen al mar o se acerquen a la costa hasta que se levante la alerta”.
Japón en alerta: qué dijo la Agencia Meteorológica de Japón
En las siguientes horas, equipos especializados continuaron evaluando la posibilidad de réplicas u otras afectaciones. Aunque las primeras imágenes no muestran un desastre de gran escala, los expertos señalaron que los efectos de este tipo de eventos pueden evolucionar con el tiempo, sobre todo si involucran actividad submarina.
El sismo se detectó a aproximadamente 250 kilómetros de la isla de Hokkaido. A pesar de su magnitud, el impacto en suelo japonés fue limitado. Según el canal NHK, las vibraciones apenas alcanzaron el nivel dos en la escala sísmica nipona —una medición que se enfoca en la intensidad sentida en superficie y el potencial de daño estructural.
Las ciudades de Kushiro, Akkeshi, Shibetsu y Betsukai, todas en el extremo sureste de Hokkaido, reportaron movimientos leves pero de momento no se registraron daños materiales ni víctimas, pero la alerta de tsunami continúa vigente mientras se monitorean posibles cambios en el comportamiento del océano.
Cabe mencionar que Shinichi Sakai, que se destaca como investigador de la Universidad de Tokio, declaró a NHK que, si bien el terremoto ocurrió a gran distancia, su poca profundidad puede haber contribuido a la formación de un tsunami con capacidad de afectar Japón. “Cuando el epicentro está cerca de la superficie, el desplazamiento de agua puede ser mayor, incluso a cientos de kilómetros”, explicó.
