La segunda masa de hielo más grande del planeta, si hablamos de Groenlandia, está por experimentar un derretimiento acelerado, según algunos estudios recientes que revelan que los episodios de fusión extrema, donde grandes extensiones de hielo se derriten de manera muy acelerada, se duplicaron en el período de 1950 a 1990.
Un estudio liderado por la Universidad de Barcelona dio a conocer que en la última década se registraron los máximos históricos de años de fusión extrema en dicha isla. En 2012, por ejemplo, se perdieron 610 gigatoneladas de hielo, el equivalente a vaciar 244 millones de piscinas olímpicas.
Es importante mencionar que la pérdida de hielo en este sector de la tierra es un problema que no solo afecta al nivel del mar, sino que también altera los patrones climáticos a escala global. El deshielo libera grandes cantidades de agua dulce al océano, lo que puede crear las corrientes oceánicas y, por consiguiente, el clima en diferentes regiones del mundo.
El poder de la naturaleza que se desata para despertar a un gigante dormido
El lago Catalina contiene agua dulce atrapada entre las montañas de hielo, que experimenta una liberación masiva de agua, vaciando sus reservas en cuestión de semanas. Este fenómeno, conocido como inundación repentina de lago glacial (GLOF), sorprendió a la comunidad científica y demostró los efectos del cambio climático en el Ártico.
En septiembre y octubre de 2023, el lago Catalina, ubicado en el este de Groenlandia, experimentó un fenómeno extraordinario: una liberación masiva de agua que redujo drásticamente su nivel en 154 metros. Este evento fue el resultado de la acumulación de agua durante décadas, que finalmente encontró una vía de escape a través de un túnel subterráneo que se formó bajo el glaciar Edward Bailey.
De todas formas, los expertos indican que el calentamiento global está alterando los ciclos hidrológicos de la región, y ante la liberación de más de 3.400 millones de litros de agua, equivalente a vaciar millones de piscinas olímpicas. A medida que el agua se acumula, ejerce una presión cada vez mayor sobre el hielo que lo contiene.
El Ártico se derrite a un ritmo acelerado; puede haber un desprendimiento
El calentamiento global está provocando cambios drásticos en el Ártico, donde las temperaturas aumentan a un ritmo cuatro veces superior a la media mundial. Según estudios recientes, este calentamiento acelerado tuvo a un aumento en la fusión del hielo, especialmente en Groenlandia.
En ese sentido, entre los años 1950 y 1990, las zonas más elevadas de la capa de hielo permanecían congeladas durante todo el año. Sin embargo, en las últimas décadas, estas áreas también experimentan una fusión que lleva a debilitar la estructura del hielo, creando grietas profundas.
El riesgo de desprendimientos de grandes icebergs genera que no solo tenga consecuencias locales, como la alteración de los ecosistemas marinos, sino que también contribuyan al aumento del nivel del mar a escala global. Además, la pérdida reduce el albedo de la región, que es donde el hielo absorbe más radiación solar.
El deshielo en Groenlandia es un gran dolor de cabeza para Europa
El deshielo en Groenlandia es una amenaza para todos,pero tiene implicaciones directas para Europa porque la gran cantidad de agua dulce que se libera al océano altera los patrones de circulación oceánica y atmosférica, lo que puede modificar su propio clima europeo.
Asimismo, estudios realizados por científicos señalan que estos cambios podrían manifestarse en variaciones de las temperaturas y los patrones de precipitación; un clima europeo más cálido y variable podría aumentar la frecuencia e intensidad de eventos extremos como olas de calor, sequías e inundaciones.
Por otro lado, tendrán una consecuencia directa para la agricultura, la gestión del agua, los ecosistemas naturales, el turismo; se pondría en riesgo la infraestructura y los asentamientos humanos. Además, el aumento del nivel del mar causado por el deshielo de Groenlandia amenaza las zonas costeras europeas, como las ciudades bajas y las islas.
