La Comisión Nacional del Agua (Conagua) mantiene bajo vigencia dos zonas de baja presión en el Pacífico, las cuales tienen el potencial de convertirse en los ciclones tropicales Lane y Miriam. Estas perturbaciones meteorológicas se encuentran al sur de la península de Baja California y muestran una probabilidad creciente de desarrollo en los próximos días.
Bajo esta línea, desde la parte de la estructura meteorológica, indican que dichas zonas se desplazarán hacia el oeste-noroeste, aunque su trayectoria exacta aún es incierta. Es fundamental que las autoridades y los que viven cerca de las zonas costeras afectadas se mantengan informadas y tomen las precauciones necesarias, debido a que los ciclones tropicales pueden generar lluvias intensas, vientos fuertes, oleaje elevado y, en algunos casos, inundaciones costeras.
Historia de ciclones en la región y cambio climático:
Desde la Península de Baja California hasta las costas del Pacífico mexicano se experimentaron numerosos ciclones tropicales, ya que estos eventos meteorológicos extremos dejaron una huella significativa en las comunidades costeras, causando pérdidas humanas y económicas.
En las últimas décadas, se observó un aumento en la frecuencia e intensidad de los ciclones tropicales en algunas regiones del mundo, lo cual fue atribuido en parte al cambio climático. Sin embargo, es fundamental comprender esta relación para implementar medidas de adaptación y mitigación adecuadas.
Trayectorias inciertas, peligro inminente para las costas mexicanas:
La temporada de huracanes 2024 puso en alerta a México, con la formación inminente de los ciclones Lane y Miriam. Esto se debe a que el Servicio Meteorológico Nacional emitió avisos sobre dos zonas de baja presión en el Pacífico con alta probabilidad de convertirse en ciclones tropicales.
El ciclón Lane se formaría al sur-suroeste de la Península de Baja California, con un 20% de probabilidad de desarrollo en los próximos 7 días. Por su parte, Miriam se ubicaría al suroeste de la misma península, con un 30% de chances en 48 horas y un 60% en una semana. La incertidumbre es grande: su trayectoria exacta aún es desconocida; pero se espera que se desplacen hacia el oeste-noroeste.

Hay que estar preparado para lo peor:
Ante esta situación, las autoridades recomiendan a los mexicanos estar atentos a los avisos oficiales y tomar las precauciones necesarias. La prevención es clave: contar sí o sí con un plan de emergencia, provisiones básicas y seguir las indicaciones de Protección Civil puede marcar la diferencia.
Cabe mencionar que en el Atlántico acecha Nadine: una zona de baja presión en el suroeste del Mar Caribe con un 40% de probabilidades de convertirse en ciclón en los próximos 7 días. La naturaleza nos recuerda su poder: es fundamental estar preparados para afrontar los desafíos que plantea.
Los gobiernos locales deben invertir en sistemas de alerta temprana eficientes, desarrollar planes de evacuación claros y promover la participación ciudadana en la gestión de riesgos. Sin embargo, la creación de refugios temporales, la formación de brigadas de emergencia y la elaboración de kits de emergencia son algunas de las medidas que pueden adoptar las comunidades.
¿Cuáles son los huracanes que faltan en 2024?
Gracias a los avances tecnológicos, los meteoróligos cuentan con herramientas cada vez más sofisticadas para monitorear y predecir la trayectoria de los ciclones tropicales. Los satélites meteorológicos proporcionan imágenes de alta resolución que permiten observar la formación y evolución de estos sistemas. Además, los modelos numéricos permiten simular el comportamiento de los ciclones y generar pronósticos climáticos con mayor detalle.
Aunque ya se formaron algunos huracanes, en el Pacífico y el Atlántico durante este año, aún quedan otros sistemas tropicales por desarrollarse. Según la lista oficial del Centro Nacional de Huracanes (NHC) en el Pacífico podrían llegar a formarse huracanes como Norman, Olivia, Paul y otros más, mientras que en el Atlántico aún están pendientes los nombres de Tony, Valerie y William.
