Dentro de la selva mexicana, oculta entre manglares y lagunas, se encuentra una de las islas artificiales más llamativas. Este lugar llamado isla de La Jaina, construido por los antiguos mayas, es uno de los hallazgos más importantes de los últimos años, gracias a los trabajos de conservación y mejora de las zonas arqueológicas a lo largo del recorrido del Tren Maya.
Para esta civilización milenaria, hace 1.600 años, encontraron una isla artificial en el sur de México que representaba un lugar sagrado, un centro ceremonial donde se llevaban a cabo rituales y ofrendas a sus dioses. Sus habitantes, hábiles artesanos y navegantes, construyeron una sociedad próspera y compleja en este entorno insular.
Hoy en día, Jaina se revela como un enigma que invita a la exploración y al asombro. Los arqueólogos han desenterrado una gran cantidad de artefactos y estructuras que nos permiten vislumbrar la vida cotidiana y las creencias religiosas de los antiguos mayas.
La historia de la investigación de una de las islas artificiales más llamativas
Esta no es la primera vez que se habla de esta isla artificial; de hecho, se hace desde hace más de 80 años. Esto lo documenta el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), que proporcionó numerosas muestras del arte, la sensibilidad y el simbolismo de los mayas que ocuparon el sitio.
En Jaina, que se traduce del maya como la Casa en el Agua, se están haciendo trabajos de levantamiento topográfico y mejoramiento de la infraestructura que existe en el centro. Así, las derivadas de las investigaciones del sitio en donde se encontró el muelle prehispánico original de la isla artificial.
Los investigadores están dándole mantenimiento a las estructuras precolombinas de las que ya se tenía registro previamente. Para ello, en el ejido de Chunkanán, se planea levantar un centro de atención a los visitantes (Catvi). Este tipo de proyectos es criticado por parte de los ambientalistas locales, por destruir la selva, fragmentar el ecosistema de la fauna local y dañar el patrimonio que se encuentra en la zona.
Los hallazgos arqueológicos y la vida cotidiana: una isla dividida en dos
En las excavaciones arqueológicas en Jaina, se revelaron una gran cantidad de artefactos que ofrecen una visión única de la vida y la cultura maya. En esta antigua ciudad, se realizaron importantes descubrimientos, como el Edificio de los 5 pisos, una construcción emblemática que evidencia la grandeza y complejidad de la arquitectura maya.
Dentro de las figuras de cerámica, se representaron dioses, animales y personajes de la vida cotidiana; estas figuras son consideradas verdaderas obras de arte y se caracterizan por su realismo. Muchas de ellas fueron encontradas como ofrendas en las tumbas, revelando las creencias religiosas de los antiguos mayas.
En cuanto a la joyería, se utilizaban collares, pulseras y pendientes elaborados con materiales preciosos como el jade de oro, mostrando la riqueza y el refinamiento de la sociedad. Las pirámides, palacios y plataformas ceremoniales de Jaina nos hablan de una sociedad organizada y conexión con el cosmos.
Dos centros mayas interconectados como Jaina y Edzná, además está el Tren maya
Es importante saber que Jaina no existía de manera aislada, ya que estaba vinculada a otras ciudades mayas de la región, como Edzná, conocida como “la Casa de los Itzáes”. Dentro de esta antigua ciudad, se realizaron descubrimientos, como el Edificio de los 5 pisos, una construcción que muestra grandeza de la arquitectura maya.
Los vínculos entre Jaina y Edzná son evidentes en la similitud de sus estilos arquitectónicos y en la presencia de elementos iconográficos comunes. Se cree que ambas ciudades formaban parte de una misma red comercial y política, intercambiando bienes, ideas y conocimientos.
Esta megaobra de infraestructura que atraviesa la península de Yucatán es un proyecto impulsado por esta investigación y permitió rescatar importantes sitios como Jaina. Pese al reclamo de los ambientalistas, la apertura al turismo representa una oportunidad para dar a conocer este importante patrimonio cultural, pero también plantea desafíos.
