Apenas tiene 16 años… y ya parece que juega con el aplomo de un veterano, Gilberto Mora, ese chico callado de Tijuana, está dando que hablar en el Mundial Sub-20, no solo por sus tres goles y una asistencia, que ya es bastante, sino por cómo pisa la cancha, cómo mira, cómo ordena, pero aunque muchos ya lo ven como la nueva joya mexicana: su meta no es solo llegar a Europa, sino triunfar allá.
Un juvenil que marca la diferencia con México
El nombre de Gilberto Mora empezó a sonar fuerte desde el primer partido, México cayó en el «grupo de la muerte», España, Brasil y compañía, y aun así el joven mediocampista se las arregló para brillar. Tres goles, una asistencia y un montón de aplausos después, el Tri ya está en octavos, y Mora es el motor del equipo.
Da gusto verlo jugar debido a que tiene una velocidad elegante, de esas que no hacen ruido, también conduce el balón como si le hablara, rompe líneas, da pases imposibles… y, de paso, no pierde la calma. Mide 1,68, pesa 62 kilos, pero su talento pesa toneladas y va por el récord goleador en el Mundial Sub-20. «No sé si soy la mayor estrella y tampoco me interesa mucho. Creo que siempre se puede dar más», dijo en entrevista AFP con una sonrisa tímida, después del último partido.
Y es que su secreto parece estar ahí, en la humildad, pero mientras otros a su edad se marean con los elogios, él prefiere mantener el enfoque. Entrena, escucha, aprende; a eso se le agrega lo que dijo su técnico de Xolos, el ‘Loco’ Abreu: «Sigue siendo el mismo chico respetuoso en el vestidor».
Récords en el comienzo de su carrera y madurez a los 16 años
Desde el comienzo, se supo que no es cualquier historia; Gilberto Mora es, oficialmente, el jugador más joven en debutar en la Liga MX: 15 años y 308 días. Su historia tiene herencia con su padre, Gilberto Mora Olayo; también fue futbolista, y de él aprendió la disciplina y el respeto por el juego.
También es el más precoz en vestir la camiseta de la selección mayor: 16 años y 257 días, nada menos que cuando México levantó la Copa Oro 2025. «Me siento muy contento con lo que he logrado, pero no me enfoco mucho en los récords», dice, sin darle demasiada importancia.
Tal vez por eso se mueve con tanta naturalidad en distintas posiciones: mediapunta, mediocampista o incluso como segundo delantero. Algunos lo comparan con Andrés Iniesta, por su manera de leer el partido, por esa calma que transmite; también reveló consejos de los entrenadores: «Que no pierda mi esencia dentro del campo y que siempre me mantenga con los pies en la tierra».
El sueño europeo y los clubes que lo siguen
Durante la charla, Mora confesó sin problemas: «Me gustaría dar el salto a Europa, ese es uno de mis sueños, y triunfar allá, no solo simplemente llegar, sino mantenerme muchos años y ganar muchas cosas». Lo dice sabiendo que esa frase puede cambiarle la vida porque no es casualidad que ya haya rumores, consultas del Real Madrid, Arsenal, Bayern Múnich. Todos siguen su carrera de cerca.
Detrás de su carrera está Rafaela Pimenta, la poderosa agente brasileña que representa a estrellas como Erling Haaland. Pero Gilberto no se deja llevar, no se distrae. «Yo creo que la mentalidad es muy importante para ser un jugador top», comenta en la entrevista a AFP.
Sus ídolos son Cristiano Ronaldo y Lionel Messi, y sueña con enfrentarse a los grandes, con levantar trofeos, con poder vivir ese fútbol que ve en la tele desde niño. Y lo dice sin miedo, con la ilusión intacta de quien todavía disfruta de jugar por amor, no por la fama, quizás dentro de unos años lo veamos jugar una Champions, ya que tuvo sondeos del Ajax, o vestir la camiseta de un grande de Europa.
