En el estadio State Farm Stadium, la Selección de México impuso condiciones ante Arabia Saudita desde la primera mitad del partido, porque los dirigidos por Javier Aguirre mantuvieron la posesión y generaron varias llegadas peligrosas, pero la falta de contundencia evitó que se abriera el marcador antes del descanso.
Así fue como el dominio del tricolor se vio reflejado en las estadísticas: 64% de posesión y más de 280 pases completados con alta precisión. Sin embargo, Arabia Saudita que no es la misma de Qatar 2022, apenas pudo inquietar al arquero Luis Malagón y apostó a mantener el orden defensivo.
En ese caso, Alexis Vega tuvo la opción más certera en tiempo de compensación, debido a una jugada que vino tras un pase exquisito de Gilberto Mora, pero su disparo pasó rozando el arco rival. Ambos equipos se fueron al vestuario con la sensación de que la selección de México era más, pensando que estaba cerca de marcar y en cambio, Arabia resistía.
El VAR apareció pero dio que era gol de Vega tras la revisión
Al minuto 49, casi que se puede decir que se dio desde el vestuario, el Tricolor encontró la llave para poder llegar al gol en un partido que parecía más complicado. En ese sentido, Raúl Jiménez, filtró un pase milimétrico para Alexis Vega, quien definió en dos tiempos luego del rebote del arquero saudí Nawaf Al Aqidi.
Si bien en el primer momento el gol fue anulado porque había un supuesto fuera de lugar, la tecnología disipó dudas: el VAR confirmó que Vega estaba habilitado y el grito de gol se hizo oficial en Glendale. Esto hizo que el equipo invitado a la Copa Oro se vea obligado a adelantar líneas.
Una vez ya con la ventaja, la selección mexicana mantuvo la iniciativa y se vio un equipo más plantado, pero los dirigidos por Aguirre siguieron presionando, mientras los asiáticos intentaron reaccionar con contragolpes que nunca lograron inquietar a Malagón, quien en el segundo tiempo se trató de un espectador más.
La sentencia del partido para México llegó de una manera poco usual: un autogol
Los minutos pasaban y el conjunto azteca buscaba el segundo tanto que le diera tranquilidad, siendo que los cambios ofensivos comenzaron a surtir efecto cuando Mateo Chávez envió un centro por el costado izquierdo que terminó en un error para Abdullah Madu.
Bajo este aspecto, el defensor saudí quiso anticipar al delantero Santiago Giménez, pero lo que sucedió es que terminó enviando la pelota a su propia portería a nueve minutos del final, lo que significó un balde de agua fría para Arabia.
Esto fue lo que hizo que se confirme el pase a la semifinal sin sobresaltos en el final para México, que se dedicó a los últimos minutos dejarlos correr controlando el ritmo, evitando riesgos innecesarios y selló un triunfo que lo mantiene en carrera para coronar.
Los datos finales demuestran una gran actuación del Tri
Los dirigidos por Aguirre levantaron su nivel y lograron suplir las complicaciones que tenían en la previa del partido, los números indican que hubo 14 remates totales, de los cuales cinco fueron al arco, demostrando superioridad ante el rival.
Si hablamos de la circulación de la pelota, México completó más de 540 pases con una efectividad cercana al 87%, lo que demuestra que fue quien llevó la iniciativa y que Arabia no tuvo un gran partido. Además, logró siete tiros de esquina contra solo dos de los saudíes.
En esta oportunidad, el aspecto físico reflejó un duelo intenso: 18 faltas cometidas por México y 11 por Arabia Saudita, dejando un saldo de dos tarjetas amarillas para los asiáticos y una para el cuadro mexicano.
