La marchista de 27 años Alegna González, originaria de Chihuahua, alcanzó una meta largamente esperada, demostró su constancia y capacidad competitiva en el Mundial de Atletismo de Tokio 2025. En este caso, su desempeño no solo la llevó al podio, sino que también marcó un antes y un después para la disciplina en México.
Una carrera que rompió barreras para México
El sábado en Tokio, González disputó la final de los 20 kilómetros marcha frente a rivales de alto nivel como la española María Pérez y la japonesa Nanako Fuji. Desde el inicio, la prueba mostró un pelotón numeroso con más de diez atletas en pugna, donde también figuraron la peruana Kimberly García León y la ecuatoriana Paula Torres.
La exigencia de la competencia pronto redujo el grupo de favoritas, y hacia el kilómetro 16 la definición quedó en manos de tres corredoras. En ese momento decisivo, María Pérez cambió el ritmo y se marchó en solitario (México está en boca de todos por esto), dejando atrás a González y a Fuji, la española se adjudicó el oro con un tiempo de 1:25:54, refrendando su doble corona mundial.
La mexicana, sin embargo, se mantuvo firme y resistió el ataque de la local, cruzando la meta con un registro de 1:26:06; entonces la japonesa cerró con bronce en 1:26:18, celebrada por la afición nipona. Al realizar el cruce de meta, González dejó atrás los quintos lugares que había ocupado en Tokio 2021, París 2024 y otros campeonatos mundiales.
Con esta plata, México volvió al podio de la marcha atlética en un certamen global. “Estoy muy feliz de haber puesto a México de nuevo en el podio de marcha atlética en un campeonato mundial. Hacía tiempo que buscaba esa medalla”, declaró emocionada en la zona mixta.
El valor de una medalla histórica para Alegna González
Sin ninguna duda, el logro de Alegna González tiene un peso especial en el historial del atletismo mexicano porque, con 27 años, alcanzó su primera presea en un Mundial absoluto después de varios intentos frustrados. En Eugene 2022 y Budapest 2023 había sido finalista, pero siempre quedó al margen de las preseas.
La atleta reconoció que el camino no fue sencillo, indicando que «soñaba con un oro, pero es muy difícil con María Pérez», comentó la atleta, aceptando la superioridad de la española, quien se consolidó como la gran referente de la disciplina.
Aun así, la plata significó una victoria personal y colectiva para México, que volvió a sumar medallas en una prueba donde históricamente tuvo figuras destacadas. Para la delegación mexicana, esta medalla representó además la cuarta conquista en la historia de los Mundiales celebrados en suelo japonés; en esta disciplina, México recuperó así protagonismo gracias al esfuerzo de González.
Récord nacional y marca continental para la deportista
Más allá de la medalla, la marchista mexicana firmó una actuación memorable al detener el cronómetro en 1:26:06, lo que estableció una nueva plusmarca nacional. El registro superó el histórico 1:26:17 de Guadalupe González, conseguido en Roma en 2016, y se convirtió además en récord continental de América.
Mientras tanto, la deportista reveló: «Me presioné más sabiendo que era mi única oportunidad y di lo mejor de mí. Escribí en mi teléfono que ganaría una medalla hoy y lo hice. Me voy de Japón con grandes recuerdos».
“Tenía varias metas por cumplir; una era la medalla y otra el récord mexicano. Estoy muy feliz por ello”, expresó con satisfacción tras recibir su presea. El resultado confirma que González atraviesa el mejor momento de su carrera (el obsequio que recibió Sheinbaum por este evento deportivo), pero a pesar de no poder competir en los 35 kilómetros debido a problemas estomacales, supo concentrar toda su energía en la prueba de 20 km.
