Como parte de una estrategia para reafirmar la autonomía tecnológica del país y teniendo como eje central los chips, el secretario de Comercio de los Estados Unidos, Howard Lutnick, ha efectuado una alta reunión con los hombres y mujeres más poderosos de la Asociación de la Industria de Semiconductores (SIA). La cita, en la que fue anfitriona la presidenta de AMD, Lisa Su, se orientó para hacer un esfuerzo en construir las condiciones que haga que el sector público y el sector privado puedan asegurar que el país mantenga y expanda su ventaja competitiva en fabricación y diseño de microprocesadores.
El estándar de oro de la tecnología estadounidense
Durante el transcurso de la reunión, el Departamento de Comercio se reafirmó en su postura de que las empresas locales son superiores técnicamente, caracterizando al ecosistema tecnológico de este país como el absoluto referente mundial. Declaraciones oficiales emitidas inmediatamente después de la reunión firmaron: «el stack técnico norteamericano representa el estándar de oro» en la actualidad. Esta afirmación se basa en tres elementos clave que el Gobierno considera que son irrenunciables para continuar liderando frente a la competencia internacional, en particular en el ámbito del cómputo avanzado.
En primer lugar, las autoridades insistieron en que «las empresas de EE. UU. son las que dominan el diseño de los chips avanzados», es decir, el conocimiento de la propiedad intelectual de forma que EE. UU. puede marcar el paso de la innovación. A continuación, se subrayó que las empresas americanas son las que diseñan los procesadores que dan vida a la gran mayoría de los sistemas de inteligencia artificial y del cómputo de los centros de datos del mundo entero. Finalmente, el secretario Lutnick volvió a hacer hincapié recordando que el país lidera las partes con más valor de la cadena: desde la arquitectura de los chips aprendida hasta la infraestructura compleja de la IA.
Relocalización industrial: Traer la fabricación de chips a casa
Uno de los ejes de la conversación durante la charla fue la necesidad de relocalizar la capacidad de fabricación de los semiconductores. Si bien el país tiene el liderazgo en diseño y arquitectura, la dependencia de las fundiciones situadas en el extranjero implica un riesgo logístico y geopolítico que la administración de Donald Trump pretende contrarrestar de forma agresiva. La meta es clara, que es la de tratar de cerrar la brecha entre la capacidad de diseño estadounidense y la fabricación en territorio nacional.
A partir de aquí, «la administración Trump está centrada en traer más fabricación de semiconductores de vuelta», impulsando la construcción de nuevas «fabs» a través de políticas de desregulación y subsidios directos. Este esfuerzo por el «re-shoring» industrial busca crear puestos de trabajo de nivel superior. La aspiración de la administración de Trump ha sido la de lograr que el ciclo completo del microprocesador, desde el diseño de partida hasta el empaquetado final.
Liderazgo integral en el stack tecnológico
La visión compartida en la reunión organizada por la SIA va más allá de ser fabricantes de hardware. El Departamento de Comercio ha enfatizado que la estrategia nacional es «fortalecer el liderazgo de Estados Unidos para el stack completo de tecnología» a lo que resulta una conexión profunda entre el desarrollo de semiconductores, la optimización del software, las infraestructuras de energía para centros de datos y los modelos de IA que funcionan sobre los anteriores.
Para Lisa Su y los líderes de la industria que asisten a la reunión, el respaldo del gobierno es considerado como una señal de estabilidad necesaria para competir en la carrera tecnológica del siglo XXI. La intención es que las innovaciones en arquitectura de chips no solo beneficien a las grandes corporaciones, sino que se filtren hacia toda la economía.
