El Plan de Protección al Contribuyente es una medida crucial dentro del plan de gobierno de Donald Trump, el cual permitiría a EE. UU. cumplir con su objetivo de convertirse en una capital de la IA en el mundo, al mismo tiempo que cuida los precios de las tarifas para los trabajadores. A través de este programa, la administración gubernamental pone el foco en 4 áreas.
La seguridad energética de EE. UU.
Desde la administración de Donald Trump aseguran que la construcción planificada de los centros de datos a lo largo de todo el territorio estadounidense permitirá reforzar la seguridad energética. En sus informes, destacaron que las infraestructuras energéticas de estos establecimientos generarían energía no solo para su funcionamiento interno, sino que su excedente iría directo a la red eléctrica regional.
Dicha energía acumulada serviría para que el sistema local pueda hacer frente al aumento de la demanda energética en momentos específicos del año, como en el verano, donde la presión sobre la red eléctrica se nota con mayor intensidad. Se trata de un proceso fundamental en lo que respecta a las proyecciones gubernamentales de reforzar la seguridad energética en el marco de su plan de dominancia.
Ingresos fiscales
Las arcas del Estado son otra área que sale beneficiada por la llegada de los centros de datos. Es que las empresas generan ingresos fiscales que los gobiernos locales pueden reutilizar para llevar adelante nuevos proyectos. Por ejemplo, el condado de Loudoun, en Virginia, ha utilizado los ingresos generados por esta industria para reducir de manera progresiva el tipo impositivo sobre los bienes inmuebles que pagan los propietarios de viviendas.
Otra estrategia utilizada por esta administración es reducir los impuestos sobre los vehículos o financiar las necesidades de las escuelas públicas. Este caso demuestra que el Plan de Protección al Contribuyente resulta beneficioso para la economía de las familias trabajadoras, que podrían ver reflejados en sus bolsillos los acuerdos entre el Gobierno y las empresas de tecnologías especializadas en inteligencia artificial.
Empleos
Una de las aristas más criticadas de estas instalaciones tecnológicas tiene que ver con su capacidad de empleabilidad. Algunos sectores de la oposición advierten que estos centros de datos dan muy poco empleo en comparación con su tamaño, por lo que no consideran redituable su construcción. No obstante, la administración federal asegura que estos proyectos sí harán crecer el empleo local, tanto en la construcción como en trabajos estables dentro de los recintos.
Para Donald Trump, los centros de datos son el motor clave del empleo futuro y el crecimiento económico regional. Según estudios presentados por el Gobierno federal, estos establecimientos tecnológicos tuvieron un impacto positivo en el empleo: por cada puesto de trabajo creado en un data center, se han generado seis en la economía local en empresas.
Desarrollo de la IA
El campo de la IA es el principal beneficiado por la construcción masiva de los data centers. Es que esto permitiría acelerar el desarrollo de la inteligencia artificial, lo que deriva en grandes posibilidades en distintas áreas. Un ejemplo de esto podría ser la salud, donde los expertos accederían a nuevas herramientas tecnológicas que permitan ayudar en los análisis, identificar vías de tratamiento y desarrollar terapias con mayor rapidez que los métodos tradicionales.
Además, al mejorar el desarrollo de la IA, EE. UU. avanzaría en la carrera contra China, que actualmente es una de las potencias tecnológicas más grandes a nivel global. Hoy en día, el objetivo primordial, según los funcionarios de la administración de Trump, es convertir a Estados Unidos en la capital de la inteligencia artificial. Sin embargo, intentan asegurarse de que esta meta no resulte perjudicial para la economía de las familias trabajadoras.
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