Según el último informe publicado por la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS) del Departamento de Trabajo de Estados Unidos, abril marcó una suba de 6% en los últimos doce meses en el índice de precios al productor y la energía se disparó un 22,7%. De esta forma, se da el mayor aumento interanual desde diciembre de 2022, cuando la inflación mayorista había escalado a 6,4%. En febrero de 2026, el mismo índice marcó 3,4% y en enero solo un 0,5%, período en el que la energía había bajado. Ahora, el dato muestra una suba sorpresiva.
Los datos oficiales
Cada mes, el gobierno de Estados Unidos mide cuánto les cuesta producir a las empresas y se traduce en el llamado índice de precios al productor (IPP), que no representa lo que paga el consumidor en el supermercado, sino lo que cobra el fabricante, mayorista o transportista. Los expertos indican que, en caso de subir de forma pronunciada, es una señal de que la inflación al consumidor también podría acelerarse.
En abril, el avance de 6% interanual, desde abril de 2025 al reciente mes, marca un incremento importante que preocupa, más en el sector de la energía, donde el 22,7% alerta junto a la suba de 12,2% en logística y transporte. Siendo la energía uno de los rubros más relevantes por la capacidad de mover camiones, alimentar a los servidores de las empresas y refrigerar los alimentos que luego serán comercializados, tiene un impacto significativo en toda la cadena.
Precios mayoristas en Estados Unidos al alza en abril
La Oficina de Estadísticas Laborales resaltó la subida en el rubro de energía en abril de 2026 y ubicó el IPP en 6% en los últimos doce meses. A pesar de que la energía subió 22,7% y el transporte también escaló, los servicios comerciales subieron 8,1% y los bienes en general un 7,4%, siendo factores cruciales de la escalada en el índice.
Dentro de la energía, en el mes de abril la gasolina subió 15,6%, el gasoil o diésel un 12,6%, el combustible para aviones también lo hizo y el petróleo crudo, entre subidas y bajadas por la tensión en Oriente Medio, creció 11,3%. Según la BLS, los bienes energéticos no procesados llevan una suba constante de seis meses y acumulan 20,9%, la mayor desde septiembre de 2022.
El transporte y los servicios comerciales se vieron arrastrados, según el estudio, por la suba en el rubro de energía. Y es que, si sube el petróleo crudo, se encarece la producción de gasoil, nafta o combustible para aviones. A la vez, sube el combustible, aumentan los costos de transporte y logística y generan que los productos sean más caros en los comercios con un mayor gasto en los consumidores finales.
Mientras tanto, con el dato del IPP de abril relevado, la Reserva Federal podría tomar decisiones de política monetaria como subir o bajar las tasas de interés mirando los datos en aumento. Con el dato de 1,4% de variación del IPP de abril, el mayor desde marzo de 2022, podría ser tomado como un aplazamiento al alivio monetario que esperaban las autoridades federales estadounidenses.
Otros índices apegados
El Índice de Precios al Consumidor, que mide el pago de los ciudadanos, registró una suba energética del 17,9% anual a abril de 2026, menor a la del mayorista, pero que podría traducirse en una futura suba en los próximos meses para equiparar la brecha existente. El próximo dato del IPP correspondiente a mayo de 2026 será presentado en el documento oficial de la BLS el 11 de junio de 2026 a las 8:30 a. m., hora del Este. Muchos estarán atentos a los cambios en la energía y si, siguiendo la tendencia, se consolidará otra suba.
