La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) destinará US$175 000 000 para dar inicio a las tareas de reparación en las comunidades damnificadas por desastres naturales. New Albany, Greeneville, Puerto Rico y los condados de Adair y de Abbeville serán algunos de los beneficiados.
Donald Trump prioriza la resiliencia comunitaria
Pese a que, desde su retorno a la Casa Blanca, Trump dejó en claro que aplicaría severos ajustes en el gasto público para ordenar las finanzas federales, este viernes FEMA anunció el millonario desembolso para asistir a los pueblos que fueron arrasados por tormentas y otras catástrofes naturales.
En el marco del Programa de Subvenciones para la Asistencia Pública y con el objetivo de reparar el daño ocasionado a instalaciones y servicios públicos, se pusieron a disposición US$157 000 000 en primera instancia.
«Con estos fondos, el presidente cumple su promesa de reformar el apoyo federal en casos de desastre y garantizar que el dinero de los contribuyentes se destine únicamente a proyectos que brinden seguridad al pueblo estadounidense», defendieron desde el organismo.
Robert J. Fenton, funcionario de la cúpula de la FEMA, adelantó que la transferencia se llevará a cabo de forma rápida y directa, para evitar dilaciones en el proceso de asistencia a las víctimas. Asimismo, destacó que se trata de «una ronda más» del apoyo federal que fue entregado previamente.
Desde un enfoque comunitario, las autoridades federales apuestan a la reconstrucción de las localidades apuntalada en la organización y el esfuerzo de los vecinos y sus dirigentes, para reforzar su capacidad de resiliencia. «Estamos proporcionando los recursos necesarios para que los estados asuman un papel más activo en la respuesta, la recuperación y la preparación», defendieron en el comunicado oficial.
Asimismo, destacaron la entrega de US$17 000 000 como parte del Programa para la Mitigación de Riesgos, que promueve el estudio y la adopción de medidas para reducir las consecuencias negativas en escenarios tan complejos.
«La adquisición de viviendas y negocios vulnerables, la adopción y el cumplimiento de códigos y normas de construcción, la protección contra inundaciones mediante proyectos de elevación y mejora del drenaje y la construcción de refugios seguros» son algunas de las medidas que se pondrán en marcha.
Los destinatarios de la asistencia pública
Las inversiones en asistencia se distribuirán en comunidades pertenecientes a 41 estados, además de los distritos de Columbia y Puerto Rico. En dichos lugares se llevarán a cabo «400 proyectos de recuperación relacionados con desastres anteriores», de los cuales 240 estarán relacionados con reparar los efectos del COVID-19 en la economía.
Los demás serán orientados a «reparaciones de infraestructura crítica, restauración de edificios públicos, reparaciones de carreteras y reembolso de los gastos incurridos para garantizar la salud y la seguridad públicas» al momento de la catástrofe.
En concreto, se detalló que la ciudad de New Albany (Mississippi) recibirá casi un millón para financiar actividades de remoción de escombros luego de la tormenta invernal. Por su parte, la Autoridad de Energía de Greeneville (Tennessee) recibirá el mismo monto para solventar «trabajos de reparación o sustitución de conductores, postes y transformadores dañados por la tormenta tropical Helene».
En Puerto Rico, el Departamento de Educación recibirá más de US$941 500 para recomponer la fachada y el interior de los edificios públicos y renovar el mobiliario en general, tras el paso del huracán Fiona. Finalmente, los condados de Adair (Iowa) y de Abbeville (Carolina del Sur) serán beneficiados con más de US$800 000 para reparar daños inmobiliarios por tormentas e inundaciones.
Inversión en infraestructura de calidad
Con el fin de financiar reparaciones que perduren en el tiempo y aseguren la protección de los ciudadanos, la FEMA detalló que se enfocará en renovar instalaciones eléctricas de servicios críticos como el de bomberos y policía, además de trabajar en el diseño de planos de mitigación a largo plazo y en la construcción de refugios seguros en zonas de alto riesgo.
