Ron DeSantis, gobernador de Florida, habló ante la prensa este domingo y defendió su plan de eliminación del impuesto a la propiedad sobre las viviendas principales en su estado. A partir de su declaración, dejó en claro que intentarán seguir adelante para sortear una sesión legislativa convulsa este lunes 1 de junio, donde se definirá el futuro de la propuesta.
El plan de DeSantis
Según lo explicó ante la prensa, el plan de eliminar el impuesto no será de golpe, sino que se llevará a cabo de forma escalonada, con decisiones legislativas que confirmarán la gradualidad del proceso. Como primer paso, la exención subirá de US$50 000 a US$150 000 en 2027 para luego subir de US$150 000 a US$250 000 en 2028, siempre ajustada por inflación. Así, el 60% de los propietarios de Florida quedarían exentos de pagar el impuesto, pero la legislatura podrá seguir subiendo el límite en años posteriores.
«Es la oportunidad histórica para que la gente tenga más dinero en el bolsillo y para que su hogar sea su propiedad privada, que el gobierno no pueda usar como alcancía», declaró el gobernador de Florida, que intenta promover la iniciativa en su estado comparándolo con Nueva York, calificando la situación de ese estado como «ciclo vicioso», criticando los altos impuestos y defendiendo los modelos que no tienen gravámenes para los ciudadanos.
El impuesto a la propiedad en Florida
La propuesta fiscal más ambiciosa de la gestión DeSantis en Florida consiste en eliminar de forma gradual el impuesto a la propiedad para todos los residentes que tienen su vivienda principal en dicho estado. La iniciativa es llamada «homestead exemption» y ya está en manos de la Legislatura. En caso de ser aprobada, irá a votación en noviembre para, de conseguir el 60% de los votos, convertirse en una nueva legislación.
Según las declaraciones del propio gobernador de Florida, Ron DeSantis, en 2019 los gobiernos locales de Florida recaudaron US$32 000 millones en impuestos a la propiedad, pero se proyecta que la cifra llegue en 2026 a US$60 000 millones, casi el doble en aproximadamente seis años. «Eso significa que, en 13 años, se obtendrán US$83 000 millones y eso no es sostenible», declaró DeSantis para proponer poner un freno al impuesto.
Con la eliminación gradual, intentarán llegar a que el 92% de los propietarios queden exentos, afirmó el político. Sin embargo, sí lo seguirán pagando aquellos que tengan propiedades residenciales no principales (inversiones, segundas viviendas), los alquileres temporales, propiedades de extranjeros que usan Florida para vacacionar, propiedades industriales y comerciales. El Estado de Florida cree que estos ingresos serán suficientes para que los gobiernos locales funcionen sin problemas.
Además, en su declaración de domingo, DeSantis explicó que el financiamiento de los servicios públicos provendrá de un fondo de subsidios que se creará con el superávit acumulado para asistir a municipios con necesidades puntuales en educación, bomberos y seguridad. A la vez, cree que, con más dinero en el bolsillo, los ciudadanos de Florida gastarán más y potenciarán el consumo ante la disminución de los impuestos ya existentes.
Comparación con Nueva York
En una parte de la entrevista, el gobernador de Florida comparó su estado con Nueva York y lo señaló como «un espejo negativo» de su modelo. Según los números expuestos por DeSantis, Florida tiene 23,5 millones de habitantes y un presupuesto de aproximadamente US$117 000 millones, que se ha mantenido estable durante los últimos cuatro años, mientras que Nueva York tiene 15,5 millones de habitantes, 8 millones menos que Florida, pero un presupuesto de más del doble, que ronda entre US$260 000 millones y US$270 000 millones.
«Los estados como Nueva York del mundo están en un ciclo vicioso porque tienen déficit y vuelven a subir los impuestos. Eso hace que su base económica se contraiga porque la gente reacciona de forma negativa», añadió.
