La gestión republicana emitió un informe que detalla las expectativas económicas en torno a la medida «Nación Más Favorecida» o MFN, que busca alivianar a los contribuyentes y favorecer su capacidad de ahorro reduciendo las exigencias fiscales en el consumo de medicamentos.
La política del MFN
Desde su regreso a la Casa Blanca, Donald Trump dejó en claro que, para diferenciarse de la gestión anterior, impulsaría la reducción de gastos para los contribuyentes, de manera que los ciudadanos de a pie vieran incrementado su capital mensual y su reinversión dinamizara la economía.
Bajo el lema Make America Great Again, Washington ejecutó drásticas modificaciones legislativas y burocráticas para poner fin a la asfixia que sofocaba a los habitantes, que, además de responder por el pago de impuestos en compras, consumo de servicios y otras actividades, se vieron asolados por el incremento desmedido de precios.
Tal fue el caso de los productos del sector farmacéutico cuyo acceso, pese a ser de primera necesidad, se volvió limitado debido a los altos costos. Al tanto de las circunstancias, el gobierno tomó partido y ordenó la regularización de los precios mediante la implementación de la política de Nación Más Favorecida.
A partir del nuevo sistema, la regla es que la gestión no pagará por cada medicamento un valor mayor que el que abonan otros países desarrollados. Para tal fin, se realizaron comparaciones con las listas de naciones como Canadá, Francia o Alemania, para determinar el valor más bajo y trasladarlo al mercado local.
A través de este índice de precios, Estados Unidos limitó el juego de las grandes farmacéuticas, que ahora tienen la obligación de ofrecer alternativas más baratas al Medicaid. A cambio, son eximidas de abonar altos aranceles a la compra de materia prima para su producción.
En línea, el aparato estatal anunció el lanzamiento del portal Trump Rx, donde los compradores pueden acceder a la venta directa de medicinas, abonando costos menores que aquellos que fueron inflados por la inyección de impuestos.
En contraste, desde las corporaciones señalaron que la medida podría resultar perjudicial para el desarrollo de la industria farmacéutica, cuyos ingresos se verán recortados, por lo que las posibilidades de inversión en investigación y experimentación también serán limitadas.
Los beneficios del MFN
A un año de su implementación, el gobierno expuso hoy los logros alcanzados gracias al MFN e informó las proyecciones futuras. Tras haber estimado la caída de los precios en un 30% y un 80%, la administración vaticinó que, en los próximos diez años, la medida habrá garantizado ahorros nacionales por US$529 000 000 000.
Asimismo, subrayaron que las cláusulas que exigen a los fabricantes poner a disposición de los programas estatales del Medicaid medicamentos a precios reducidos, favorecerían un saldo de US$64 300 000 000 en el mismo período de tiempo.
Sobre las medicinas más demandadas, las autoridades destacaron que los costos asequibles del glucagón tipo 1 (GLP-1), recetado para la pérdida de peso, permitirían a usuarios sin cobertura ahorrarse hasta US$3000 anualmente. En relación al mismo químico, recordaron que su precio también se vio favorecido por otras políticas comerciales impulsadas por Trump.
«En conjunto, el marco de la MFN busca igualar los precios de los medicamentos mediante la combinación de reducciones en los precios estadounidenses y aumentos en los precios que enfrentan otros países desarrollados», explicaron. También se estimó que las parejas que se encuentran en procesos de reproducción asistida cuenten con hasta US$6000 a su favor.
El gobierno espera estrechar lazos con farmacéuticas
El informe también valora la cooperación de «17 de los mayores fabricantes farmacéuticos del mundo», que aceptaron la propuesta MFN y priorizaron el bienestar de los usuarios por encima de sus ganancias. «En adelante, la Administración espera alcanzar acuerdos similares con la mayoría de los fabricantes de medicamentos de marca y productos biológicos de fuente única en el país», expresaron.
