En las últimas horas, Petróleos Mexicanos (Pemex) demuestra los ajustes financieros y nuevos planes de desarrollo; la empresa busca dejar atrás años de desequilibrio. Por eso, en medio de este proceso, su director general, Víctor Rodríguez Padilla, aseguró ante legisladores federales que Pemex normalizará por completo su deuda con proveedores para el año 2026.
La deuda que tenía Pemex frenaba a la empresa
Lo cierto es que ante la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados, Rodríguez Padilla explicó que los adeudos de Pemex con proveedores se han reducido a la mitad, gracias al pago de más de 300 000 000 000 millones de pesos.
Este alivio financiero, dijo, se logró mediante un mecanismo respaldado por la banca de desarrollo y el gobierno federal, que permitió acelerar los pagos pendientes en los últimos meses en donde se dio a conocer que Pemex otorga a Grupo Carso de Carlos Slim un contrato. También, el funcionario detalló que en septiembre se cubrieron 300 000 000 000, y antes de cerrar el año se desembolsarán 116 000 000 000 adicionales.
Hay que mencionar que los pagos continuarán en enero y febrero de 2026, hasta completar la liquidación total; pero con esto, la empresa pretende cerrar todo lo que genera las presiones financieras. El compromiso no solo busca calmar a los proveedores, sino también enviar un mensaje de confianza a los mercados internacionales.
El rescate de lo que sería el símbolo energético nacional
Ante la necesidad de recuperar esta empresa emblema de México, en su intervención, Rodríguez Padilla recordó que Pemex «fue víctima de políticas neoliberales que redujeron su producción y desmantelaron su fortaleza financiera».
En ese período, la extracción cayó de 2 500 000 a 1 800 000 de barriles diarios, y las reservas nacionales se contrajeron más de 50%. Mientras la industria petroquímica comenzó a reactivarse con la elaboración de fertilizantes y combustibles aromáticos.
Así, el gobierno federal lanzó en marzo de 2025 una reforma estructural que transformó la naturaleza jurídica de la empresa y devolvió al Estado la rectoría sobre la política energética.
Cabe mencionar que el Plan Estratégico 2025-2026 prioriza ahora el consumo interno y la autosuficiencia en combustibles, pero en lo que respecta a los últimos dos años, se perforaron 24 pozos exploratorios y se incrementó la producción en 400 000 000 de barriles.
La empresa apuesta a fortalecer su red de refinerías
En esta oportunidad, Pemex intenta mantener una producción de entre 1 600 000 y 1 700 000 barriles por día, aunque el declive natural de los campos reduce unos 30 000 barriles mensuales, pero como nueva medida, la empresa apuesta a fortalecer su red de refinerías.
Asimismo, la refinería Olmeca, en el sur del país, ya procesa 230 000 barriles diarios y planea elevar su capacidad a 320 000, siendo que, mientras tanto, la planta de Deer Park, en Texas, atraviesa una modernización que le permitirá procesar hasta 310 000 barriles, frente a los actuales 270 000.
Así se busca que, junto con la recompra de bonos por 12 000 000 000 de dólares, busquen reducir la deuda total a 85 000 000 000. Lo que importa es que con estas plantas, Pemex busca reducir exportaciones y procesar más crudo dentro del país, con el objetivo de asegurar el abasto interno.
Por otro lado, a la par, la empresa busca poder estabilizarse y volver a ser lo que antes fue, con lo mencionado anteriormente, se busca equilibrar sus finanzas sin perder el control estatal ni su papel estratégico en el desarrollo nacional, pero también hay que considerar que se prepara para modernizar la refinería, dejando en claro que, si se cumple su promesa de liquidar la deuda en 2026, la petrolera habrá dejado atrás una de sus etapas más complicadas.
