En medio del conflicto por los aranceles que anunció Trump en el ámbito automotriz, el gobierno federal de Claudia Sheinbaum, decidió adoptar una estrategia de consolidación fiscal, lo que dio como resultado un ajuste importante en el gasto público. A pesar de que los ingresos presupuestarios crecieron un 4,8% en el primer bimestre del año, el gasto se redujo en un 17% real durante el mismo período.
Desde el gobierno, según el informe de finanzas públicas y deuda publicado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), en el comienzo de los dos primeros meses del año, el gobierno federal obtuvo ingresos por 1 billón 342 000 millones de pesos. Sin embargo, esta cifra fue superior a la del primer bimestre de 2024, que llegó a 1 billón 234 000 mdp, se quedó 20.820 mdp por debajo de lo programado.
Asimismo, otro punto a tomar en cuenta es el aspecto destacable fue el incremento en la recaudación tributaria, que creció 10,1% real respecto al mismo lapso de 2024, alcanzando un total de 958 417 mdp, superando en 43 407 mdp lo previsto. En este contexto, la recaudación petrolera mostró un desempeño negativo, lo que limitó el crecimiento total de los ingresos públicos.
La disminución en la caída en los ingresos petroleros y ajustes en el gasto
Dentro de lo que respecta a los ingresos derivados del sector petrolero fueron muy menores a lo esperado. En el primer bimestre del año, estos alcanzaron 143 948 mdp, una reducción del 14% en comparación con los 161 534 mdp obtenidos en el mismo período de 2024. Además, la renta petrolera se ubicó 60,202 mdp por debajo de lo estimado por el gobierno federal.
Con todo este contexto explicado, la administración ejerció un gasto de 1 billón 425 519 mdp entre enero y febrero, lo que significó una disminución del 17% en términos reales en cuanto a la comparación con el año anterior. Al ocurrir este recorte en el gasto se alinea con la meta gubernamental de consolidación fiscal y el gasto ejercido fue 220 283 mdp menor a lo que fue programado para el período.
A pesar de los recortes, el gobierno decidió priorizar la inversión en programas sociales y proyectos estratégicos, el ajuste en el gasto público también se reflejó en la gestión de la deuda gubernamental (Sheinbaum minimiza el impacto de los aranceles). La deuda neta del gobierno federal se ubicó en 15 billones 446,600 mdp, de los cuales el 83% corresponde a deuda interna y el 78.4% está contratada a tasa fija y a largo plazo.
Determinación en priorizar inversiones y reducción del gasto público
Si hablamos de inversores podemos basarnos en la importancia que tiene el informe de la SHCP, que señala que el gasto operativo del gobierno disminuyó un 3% en el primer bimestre, la inversión física mostró un aumento del 6.7% en términos reales. Sin embargo este incremento responde a la necesidad de impulsar proyectos de infraestructura clave para el desarrollo económico.
En lo que respecta al gasto primario, que es aquel destinado a brindar servicios directos a la población, experimentó la mayor contracción. Si nos ubicamos en los dos meses del año se destinaron 1 billón 263 960 a este rubro, señalando una caída del 19,2% y quedando 194 649, por debajo de lo esperado, el gasto primario, que es aquel destinado a brindar servicios directos a la población, experimentó la mayor contracción.
En los primeros dos meses del año se destinaron 1 billón 263,960 mdp a este rubro, reflejando una caída del 19.2% y quedando 194,649 mdp por debajo de lo esperado. Los gastos no programables, sin considerar el costo financiero de la deuda, alcanzó 269 294. Esto representó una reducción del 10.9% en comparación con el año anterior y una brecha de 17,331 mdp respecto a lo programado. Durante el primer bimestre del año, el déficit fiscal ascendió a 83,863.8 mdp, ya que los ingresos públicos fueron de 1.34 billones de pesos.
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