Cada día que pasa, nos volvemos más dependientes de la electricidad y CDMX no es la excepción, pues enfrenta grandes retos energéticos. Los cortes de luz suelen afectar la vida de miles de familias de forma inesperada, por lo que el sistema eléctrico nacional requiere una renovación profunda para ser eficiente. Pero ahora, tenemos buenas noticias porque ha llegado una nueva tecnología que promete acabar con todos estos problemas y ser una esperanza para las familias mexicanas, pero ¿De qué se trata?
Una gran sorpresa para CDMX
Imagina que cada edificio tuviera la capacidad de generar su propia electricidad, quizás pienses que es una locura o algo sacado de una película futurista, pero la verdad es que falta muy poco para que sea realidad. Este cambio promete transformar las fachadas urbanas en verdaderas plantas de energía, de hecho, muchos expertos aseguran que el futuro reside en esta distribución inteligente.
Existen dispositivos modernos capaces de captar la fuerza del sol con elegancia. No se trata solamente de colocar paneles negros y pesados sobre los techos, sino que hablamos de un sistema invisible que se integra en la arquitectura de las calles. Olvidarse de las velas y de los generadores ruidosos será una realidad posible.
Las ventanas que generan luz
Si te sorprendiste con el descubrimiento de una nueva fuente energía, debes quedarte a ver las ventanas que producen su propia luz. Se trata de una nueva tecnología de paneles hechos de perovskita y fabricados con impresión 3D. Estos paneles son semitransparentes y ajustables en color, lo que permite que las ventanas, fachadas y superficies curvas de la CDMX produzcan electricidad sin sacrificar el diseño arquitectónico.
La clave de este invento, liderado por investigadores de la Universidad Hebrea de Jerusalén, es el uso de micro-pilares microscópicos que controlan la luz mediante ingeniería óptica en lugar de procesos químicos agresivos. Gracias a este innovador descubrimiento los vidrios ahora pueden ser totalmente transparentes y funcionales a la vez. Lo más importante de este avance es que generan electricidad limpia sin perder nunca su claridad original.
Estos nuevos materiales son sumamente flexibles y además no contaminan el medio ambiente durante su fabricación. Se pueden instalar fácilmente como si fueran láminas o calcomanías en las ventanas de oficinas u hoteles. Incluso tienen la capacidad de adaptarse perfectamente sobre los techos curvos de todos los nuevos autos eléctricos, así cualquier superficie disponible podrá producir energía ¿No es asombroso?
CDMX será una central de energía
Seguramente te preguntes ¿Cómo esto podría acabar con los apagones? y la clave para está en que cada edificio ayude a generar su propia electricidad. Si las oficinas y las casas instalan estas «ventanas solares», cada construcción se vuelve una pequeña fábrica de luz. En las pruebas, han logrado que estas ventanas sean transparentes y que, al mismo tiempo, atrapen la energía del sol y bloqueen el calor.
Aunque todavía se está trabajando para que estos materiales duren muchísimos años contra la humedad, los avances para este 2026 son muy buenos. Si todos los edificios nuevos empiezan a usar estas láminas, la Ciudad de México ya no dependerá de un solo cable o planta de energía, pues en lugar de eso, serán una red de miles de puntos que producen luz constante.
Convertir nuestras paredes y cristales en fuentes de energía es la solución más inteligente para vivir en una ciudad moderna y sin apagones. Pasar de edificios pasivos a infraestructuras que devuelven energía a la red es la única forma real de decir «adiós» a los apagones, mientras cuidamos nuestro planeta. Sin duda, es una inversión que no solo mejora la estética de la ciudad, sino que garantiza estabilidad económica y eléctrica para todos los ciudadanos, demostrando que las energías limpias son el futuro y que siempre se puede innovar, sobre todo en México que es el lugar de los tesoros más preciados.
