Sabemos que nuestro planeta está lleno de materiales muy valiosos, pero ¿Sabías que en el corazón de México se esconde un tesoro que es la clave del futuro? El mundo entero está en una carrera para dejar atrás los combustibles que contaminan nuestro planeta. China, Estados Unidos y las grandes empresas buscan con desesperación un material que es la base de cada auto eléctrico, cada smartphone y cada sistema de energía renovable, pero ¿De qué material estamos hablando? ¿Cómo es la situación de México? Quédate para descubrirlo.
Un tesoro en México
México tiene yacimientos que la clave para cumplir la meta de la transición energética, lo que le da al país un poder muy grande en el mundo, sin embargo, en lugar de apurarse a sacar este recurso tan importante, México lo ha dejado en espera. Esta falta de acción preocupa a los expertos, quienes dicen que México corre el riesgo de quedarse fuera de la competencia global que necesita estos materiales.
El problema empezó cuando el gobierno decidió que ese recurso era solo del país, ósea lo nacionalizó, obligando a las empresas extranjeras a dejar de trabajar en su extracción. Pero la verdadera razón por la que el tesoro sigue sin ser tocado no es que no haya interés, sino que no hay dinero suficiente para hacer el trabajo.
El recurso del que hablamos es el litio, el «oro blanco» necesario para fabricar las baterías de los coches eléctricos y la tecnología. Todas las grandes potencias lo buscan y la razón por la que México no lo explota es porque el plan de gastos del gobierno para el año 2026 dejó a la agencia estatal encargada, LitioMx, sin los fondos que necesita para buscar y encontrar más litio.
El presupuesto está frenando el futuro
México se está luciendo con sus autos eléctricos muy baratos, pero se está quedando atrás con el litio, a pesar de lo importante que es este material. Sucede que la nacionalización del litio, que se hizo en 2022, le dio al Servicio Geológico Mexicano (SGM) la responsabilidad exclusiva de buscar y explorar el mineral. El problema es que esta exclusividad no viene acompañada de dinero.
Para 2026, el presupuesto propuesto para LitioMx es de apenas 14 millones de pesos, una cantidad es exageradamente pequeña si la comparamos con los miles de millones de dólares que se necesitan cada año para buscar minerales. Sin fondos, la agencia estatal no puede hacer los estudios necesarios para saber dónde y cómo extraer el litio.
Un problema de prioridades
El hecho de que se haya reducido el dinero para el litio no es algo que pasó por casualidad. Por muy lamentable que sea, hay que reconocer que el plan de gastos del gobierno en no le da tanta importancia a cuidar nuestro planeta. Una prueba de ello es que la agencia que cuida las Áreas Naturales Protegidas (Conanp) recibirá la cantidad más pequeña de dinero en más de 20 años.
Mientras tanto, las empresas que usan combustibles fósiles, como Pemex, quien incluso tiene una enorme deuda, recibirán más dinero. Los expertos dicen que, aunque México ya no quiere que las empresas privadas saquen el litio solas, la única solución para poder usar este tesoro es buscar la unión de fuerzas entre el gobierno y esas empresas privadas.
Sacar litio de la tierra, dejando de lado la política, es un tema de lógica básica. Si no hay dinero para buscarlo, no se puede sacar. Por eso, la falta de presupuesto para el litio demuestra que, al menos para el próximo año, las cosas más importantes para el gobierno están muy lejos de ser el cambio a las energías limpias.
El gran tesoro que México tiene guardado es el litio, que es un material indispensable para el futuro de las baterías y la energía, sin embargo, el país no puede aprovecharlo ni sacarlo de la tierra, porque no cuentan con los fondos necesarios. Esta falta de acción, podría provocar que México pierda la oportunidad de oro de ser un actor muy importante y clave en el cambio global hacia las energías limpias. Si no se toma la decisión de invertir dinero de forma seria y suficiente, el país se arriesga a que el tren de la energía limpia siga su camino sin México, tal como se están yendo las grandes fábricas de autos.
