China e India pasaron décadas siendo el gran símbolo de la contaminación global.
Sus economías crecieron quemando carbón a una escala gigantesca, sus ciudades quedaron cubiertas de smog y durante años parecían el principal obstáculo para cualquier acuerdo climático serio.
Por eso, lo que acaba de ocurrir sorprendió incluso a muchos expertos en energía.
Por primera vez en más de un siglo, el mundo volvió a derrotar al carbón en generación eléctrica. Y gran parte de ese cambio ocurrió gracias a China e India.
La gran pregunta es inevitable: ¿cómo los dos países que más ayudaron a disparar las emisiones terminaron convirtiéndose en protagonistas de la transición energética global?
¿Cómo dos economías se convirtieron en el corazón del problema climático?
Durante años, el carbón fue el motor del crecimiento económico de ambos países.
China construyó fábricas, autopistas, ciudades enteras y una enorme clase media utilizando energía barata proveniente de centrales térmicas. India siguió un camino parecido: una población gigantesca, una demanda eléctrica en expansión y pocas alternativas rápidas para sostener ese crecimiento.
Y las consecuencias fueron visibles para todo el planeta.
Las imágenes de Pekín cubierta por contaminación se transformaron en símbolo de la crisis climática. China llegó a emitir más dióxido de carbono que Europa y Estados Unidos combinados, mientras India enfrentaba apagones frecuentes y una dependencia enorme del carbón.
Por eso durante mucho tiempo muchos expertos creían que ninguno de los dos países abandonaría realmente los combustibles fósiles.
Y en parte eso sigue siendo cierto.
China todavía depende fuertemente del carbón para alimentar millones de industrias y mantener funcionando una economía gigantesca. India también continúa utilizando combustibles fósiles como parte clave de su sistema energético.
Pero algo empezó a cambiar silenciosamente.
Y lo hizo muchísimo más rápido de lo que casi nadie esperaba.
La transformación energética que cambió el tablero mundial
Mientras buena parte del mundo discutía metas climáticas, China comenzó a instalar energía solar y eólica a una velocidad nunca antes vista.
Según el informe de Ember, China aportó más de la mitad del crecimiento global tanto en capacidad solar como en generación solar durante 2025.
Ese crecimiento fue tan fuerte que la energía solar y eólica ya representan cerca del 22% de la generación eléctrica china, superando por primera vez el promedio de los países de la OCDE.
India también aceleró con fuerza.
La generación renovable india creció un 24% en 2025 y la energía solar superó por primera vez a la hidroeléctrica como principal fuente de electricidad limpia del país. Además, India instaló más capacidad solar nueva que Estados Unidos por primera vez en su historia.
Pero la transformación no ocurre solamente con paneles solares.
China también lidera la construcción de reactores nucleares y está combinando distintas fuentes bajas en carbono para reducir progresivamente su dependencia del carbón sin frenar su crecimiento económico.
Y todo eso empezó a provocar algo que hace apenas unos años parecía imposible.
El año en que las energías renovables vencieron al carbón
Los números de 2025 marcaron un momento histórico para el sistema energético mundial.
Por primera vez desde 1919, las energías renovables superaron al carbón en generación eléctrica global. Las renovables alcanzaron el 33,8% de la electricidad mundial, mientras el carbón cayó al 33%.
Y detrás de ese cambio aparecen nuevamente China e India.
Según Ember, ambos países registraron simultáneamente una caída en su generación fósil durante 2025: China redujo 56 TWh e India otros 52 TWh. Fue la primera vez en todo el siglo XXI que ambos gigantes lograron hacerlo al mismo tiempo.
Puede parecer un dato técnico, pero el impacto es enorme.
Entre los dos países representan alrededor del 42% de toda la generación fósil del planeta. Por eso cualquier cambio que ocurra allí afecta automáticamente al resto del mundo.
El dato más impresionante es otro: la energía solar cubrió por sí sola el 75% del crecimiento mundial de demanda eléctrica durante 2025.
Es decir: las renovables no solo abastecieron toda la nueva demanda energética global, sino que además lograron empujar ligeramente hacia abajo la generación basada en combustibles fósiles.
China e India todavía siguen siendo enormes consumidores de carbón y están lejos de completar una transición total. Pero por primera vez en décadas, los dos países que más contribuyeron al problema climático también se están convirtiendo en algunos de los actores más importantes para empezar a frenarlo.
