¿Alguna vez revisaste que tu medidor no tenga fugas de luz? Puede que ni lo sepas y esto hace que tu factura salga por montos elevados. Si tu consumo de energía, cada vez sale más alto y no encuentras el motivo, es muy posible que debas seguir estos pasos. Muchas veces las fugas de energía no son detectadas a tiempo, y las consecuencias son mayores.
Si tu factura de luz llegó más alta de lo normal, podría ser una fuga
¿Alguna vez viste tu factura más alta de lo normal? No se trata de un error de la CFE, sino más bien una falla de tu medidor. Es muy posible que cuando el consumo de energía se mantiene en los niveles de siempre, pero el recibo llegue alto, el causante sea una fuga.
Al igual que sucede cuando tienes una llave que falla, las fugas de energía hacen que tu consumo aumente, como si fuese gota a gota. Es un consumo que tú no usas, pero es un gasto que mantiene por sí solo tu circuito eléctrico, haciendo que el precio de la factura suba y suba.
Las fugas aparecen cuando algo no está funcionando correctamente en tu sistema eléctrico. Se podría decir que es una falla de la casa, algo que hace que los circuitos eléctricos envíen la energía a otra parte, donde no es aprovechada, pero sí la lee el medidor como una salida.
¿Cómo se detectan las fugas de luz? Esto es lo que debes hacer
En caso de que tu factura esté alta sin motivo alguno, podrías revisar algunos elementos para comprobar que se trata de una fuga de energía. La manera más sencilla es revisando tu medidor, pero antes debes seguir unos pasos para que sepas qué vas a revisar.
Lo primero es asegurarte que todo esté conectado y funcionando en tu medidor. Luego, tendrás que desconectar todos los aparatos de tu casa, esto es para verificar si el consumo sigue en aumento, aun cuando esté todo desconectado y sin uso.
Si ves que alguna luz o el medidor sigue moviéndose, significa que hay una alta posibilidad de que tengas una fuga de energía. También puedes ir desconectando uno a uno tus aparatos eléctricos para conocer dónde exactamente es que tienes esa fuga de energía.
En caso de que sea algo interno, puedes sentir superficies calientes u olores extraños. Es importante que apenas detectes algo inusual, llames a expertos para que puedan verificar, comprobar y solucionar el problema si existe. No esperes a que se provoque un corte de energía (que también podría producirse por esto).
Otras señales de fugas de energía incluyen, apagones solo en tu casa, variaciones en el voltaje, calor en algunos tomas de corriente y olor a quemado. Son señales claras de alerta, y no puedes esperar más tiempo, porque podría ser peligroso.
Consejos para cuidar tu servicio de energía ante fugas de electricidad
Si sientes alguna de esas señales, lo primero es llamar a un electricista experto. La CFE acude en caso de que sea un problema con el medidor, pero si el daño es interno en tu casa, tendrás que buscar asesoría personalizada y experta para solucionar esta situación.
Ten en cuenta que, si no estás usando algún aparato eléctrico, lo mejor es desconectarlo. Ya que aunque no se use, existe algo llamado consumo fantasma que podría estar subiendo tu factura. Sin notarlo, ese pequeño consumo de electricidad se va acumulando día a día.
Otro consejo a considerar es que, revises las conexiones de tu hogar. Si hay cableado dañado, instalaciones viejas o en mal estado, contribuyen a las fugas de energía. Además de ser un peligro inminente en tu hogar, y las causantes de tu factura alta.
No esperes a que las fugas de luz se apoderen de tu hogar y te hagan pagar dinero extra injustamente. Son fallas que puedes solucionar con la ayuda de expertos y así seguir disfrutando de los servicios de la CFE, sin ningún tipo de inconvenientes. Más ahora que nunca, que planean hacer una reforma total al sistema eléctrico y darle adiós a los apagones por siempre.
