Tras confirmar la firma del histórico acuerdo de paz con Irán, el presidente estadounidense celebró la progresiva reapertura del estrecho de Ormuz. Trump aseguró que el principal canal de paso del petróleo y el gas natural volverá a estar disponible para operaciones y su mensaje alivió al mercado.
Ormuz, ¿vuelve a la normalidad?
Luego de más de cien días en conflicto armado, este domingo el primer ministro pakistaní Shehbaz Sharif confirmó que las comitivas estadounidense e iraní coincidieron en las cláusulas para poner firma a la esperada solución pacífica.
El funcionario afirmó que «ambas partes han declarado el cese inmediato y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluido Líbano». La novedad recorrió el mundo de forma inmediata y encendió la esperanza en las comunidades que sufren las consecuencias del fuego bélico.
Por su parte, el líder republicano, que acompañó la ofensiva de Israel sobre la República Islámica, respaldó las palabras de Sharif y aseguró que «el acuerdo ya está completo». La gestión representó una conclusión favorable para los esfuerzos del equipo negociador de Trump, que medió exitosamente entre la voracidad de Benjamín Netanyahu y la ira de los ayatolás.
A continuación, el mandatario dio orden explícita de levantar el cobro de los peajes para la navegación por la vía marítima de Ormuz y para «el levantamiento inmediato del bloqueo naval de Estados Unidos». «¡Buques del mundo, arranquen sus motores! ¡Que fluya el petróleo!», alentó.
Pese a la algarabía, medios internacionales reportaron que las partes involucradas no lograron resolver las diferencias en torno al programa nuclear. Según Infobae, el régimen iraní estaría dispuesto a diluir el enriquecimiento del uranio, pero no a renunciar a su derecho a desarrollar armamento nuclear.
En contraste, la situación del Líbano representaría un punto crítico del documento. Reporta El País que el ministro de Asuntos Exteriores, Esmaeil Baghaei, defendió que el alto al fuego en territorio libanés es «parte importante» del memorándum.
Hacia este lunes, el representante de la Casa Blanca volvió a referirse a la situación en Medio Oriente y, en un guiño al mercado energético, comunicó que «los barcos están empezando a zarpar» desde Ormuz. «Navegan por la «autopista» del sur, que es totalmente segura e impoluta», observó, aunque destacó que «también hay otras zonas de viaje» actualmente.
Por su parte, el vicepresidente JD Vance secundó las declaraciones de Trump y, en intercambio con la CNBC, adelantó que aún restan discutir detalles técnicos para asegurar, de una vez por todas, «que el estrecho se abra sin peaje a largo plazo».
La reacción del mercado
La euforia por el fin de la guerra en Medio Oriente se reflejó en los valores del mercado, que cayeron al mínimo luego de tres exhaustivos meses en alza, en los que el barril llegó a costar US$100. En las primeras horas de esta jornada, la CNN informó el descenso del 5% del precio del petróleo Brent (referencia mundial), que alcanzó los US$ 82,91. En un movimiento similar, el West Texas Intermediate tocó el piso de los US$80,35.
Pese al impacto positivo, los expertos no dejan de señalar que la estabilización de la industria petrolera y la normalización del cruce de Ormuz podrían llevar meses. «Va a llevar tiempo para que la gente se sienta cómoda y para que exista la seguridad necesaria… en particular para tener personal en el lugar y reactivar algunos de estos activos», afirmó Daniel Evans, ejecutivo de S&P Global Energy.
Preocupación por las reservas
El acuerdo entre Irán y EE. UU. representa también un alivio para la Agencia Internacional de Energía. Desde la masiva liberación de crudo en marzo, la entidad comunicó su preocupación por el rápido agotamiento de sus reservas, que restaron 250 000 000 de barriles de sus inventarios, entre marzo y abril.
