La crisis producida por la guerra en Oriente Medio reconfiguró el panorama energético global. Esto, sumado a la profundización de la crisis ambiental, llevó a los países y al sector privado a ver a la electrificación como una gran opción para cumplir los objetivos productivos y climáticos. Mientras tanto, los combustibles fósiles comienzan a perder protagonismo en manos de las energías renovables, algo que se profundizará para el 2027.
El motor de la transición energética
Frente a la incertidumbre en torno al mercado de combustibles fósiles, la electrificación, impulsada por fuentes renovables, gana un lugar central dentro de la agenda de inversiones internacional. Es que este tipo de sistemas garantiza seguridad energética y asequible en un escenario complicado, lo que las convierte en el motor de la transición energética, según los analistas internacionales.
De acuerdo con el informe del Monitor de Transición, las fuentes renovables suministraron el 99 % del crecimiento mundial de electricidad, una tendencia que terminó de consolidarse este año, con la crisis energética del petróleo. Sin embargo, esta reconfiguración del mercado energético no se traduce en avances en los objetivos climáticos, ya que las emisiones no mostraron reducciones notables.
Ember propone acelerar la electrificación en todas las áreas estratégicas globales para superar esa problemática. Según destacaron, este sistema tiene la capacidad de reducir hasta un 60 % las emisiones de carbono del planeta sin la necesidad de grandes inversiones y cuidando la seguridad energética. Implementar esta alternativa en sectores como el transporte y el energético sería el paso clave para iniciar el camino hacia un futuro sin emisiones.
Notable declive de los combustibles fósiles
La Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) ratifica el informe de Ember y suma el hecho de que la electrificación también cuenta con las herramientas para responder a la creciente demanda energética. Según su reciente análisis, la nueva fase de la transición energética estará centrada en los sistemas eléctricos, desplazando a los combustibles fósiles del centro de la escena.
Este nuevo informe de IRENA resalta que el transporte, la industria, la construcción y la digitalización son los sectores que lideran la creciente demanda energética global. Frente a este hecho, los expertos recomiendan enfocar la transición en el uso final y, al mismo tiempo, abandonar el uso de combustibles fósiles de forma gradual hasta cumplir con los objetivos climáticos establecidos para el 2030.
La electrificación toma aún mayor relevancia frente a la posibilidad de sobrepasar los 2,7 ºF, temperatura límite establecida por el Acuerdo de París para evitar catástrofes naturales. En este marco, pronostican un aumento del consumo de electricidad en todo el mundo, del 23 % actual al 35 % en 2035 y a más del 50 % en 2050, lo que deberá satisfacerse con energías renovables.
Mientras tanto, la participación de los hidrocarburos registraría una notable caída, pasando del 80 % actual al 50 % en 2025 y al 20 % o menos en 2050. «Más allá de los objetivos de triplicar las energías renovables y duplicar la eficiencia energética, se encuentra el desafío más amplio de transformar sistemas energéticos completos y reducir el uso de combustibles fósiles tanto en la oferta como en la demanda», advierte IRENA.
Hoja de ruta de IRENA
IRENA creó una hoja de ruta para delinear el camino hacia la electrificación total de los principales sectores estratégicos del mundo. Según indicaron, este proceso debe estar acompañado de un mayor protagonismo de las fuentes renovables y una disminución del uso de los combustibles fósiles para alcanzar los objetivos energéticos, sin descuidar los climáticos.
De acuerdo a su análisis, este plan va por buen camino y al día de hoy la electricidad ya se posiciona como el principal motor estructural de la transición y el culpable del declive de los hidrocarburos. No obstante, todavía hay trabajo por hacer, más que nada en relación con la infraestructura energética y la asignación de inversiones.
¿Te ha servido este artículo?
Recibe cada semana lo que de verdad importa
Análisis de energía, clima y naturaleza en tu correo. Gratis y sin spam.



