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Energía

Investigadores colocaron cámaras en 102 puntos dentro de un parque eólico de Nuevo México para entender cómo las turbinas afectaban a los mamíferos de la zona y descubrieron que, aunque los aerogeneradores provocaban que la mayoría tendiera a alejarse, animales como conejos y liebres se paseaban debajo de las aspas en movimiento

Por Skarlett Soto · 18 septiembre, 2026 · 11:55 p. m. · 4 min de lectura Compartir: f 𝕏 in
Investigadores colocaron cámaras en 102 puntos dentro de un parque eólico de Nuevo México para entender cómo las turbinas afectaban a los mamíferos de la zona y descubrieron que, aunque los aerogeneradores provocaban que la mayoría tendiera a alejarse, animales como conejos y liebres se paseaban debajo de las aspas en movimiento
Imagen generada con inteligencia artificial
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Sabemos bastante sobre lo que puede ocurrir cuando aves y murciélagos se encuentran con las turbinas eólicas.

Pero ¿qué pasa en el suelo con los animales que caminan justo debajo de ellas?

Para averiguarlo, un grupo de investigadores instaló cámaras trampa dentro de un parque eólico de Nuevo México.

La pregunta era bastante sencilla.

¿Todos los mamíferos reaccionarían de la misma manera ante esas enormes estructuras?

Cómo observaron a los animales sin acercarse a ellos

Para realizar este estudio sin alterar la rutina diaria de los animales, el equipo tuvo que planear una estrategia muy cuidadosa en el terreno.

La investigación se realizó en el Corona Range and Livestock Research Center, donde una parte del complejo eólico Western Spirit Wind ocupa el paisaje.

Durante la fase realizada entre mayo y septiembre de 2024, los investigadores estudiaron 102 puntos dentro del área.

Para hacerlo utilizaron cámaras trampa con sensores infrarrojos capaces de detectar y fotografiar a los animales cuando pasan cerca.

Así pudieron analizar el uso del hábitat de nueve especies diferentes.

Los investigadores querían saber si la presencia de las turbinas tenía alguna relación con los lugares que utilizaban estos animales.

También analizaron distintas características de la infraestructura, como la distancia o la visibilidad de los aerogeneradores.

Cuando compararon toda esa información, comenzaron a aparecer algunas diferencias.

Pero no eran iguales para todos los animales.

Las primeras imágenes empezaron a mostrar diferencias

Al revisar los datos, los investigadores de la Universidad Estatal de Nuevo México encontraron que cinco de las nueve especies estudiadas mostraban alguna relación con la infraestructura eólica.

Una de las variables que más se repetía era la visibilidad de las turbinas.

En determinadas especies, cuanto más visibles eran los aerogeneradores, menor era el uso de algunas zonas.

Eso no significa necesariamente que los animales sintieran miedo de las turbinas ni permite saber todavía por qué aparecían menos en esos lugares.

De hecho, el proyecto busca precisamente entender mejor qué ocurre con los mamíferos terrestres dentro de estas instalaciones.

Los investigadores estudian dónde aparecen, cómo utilizan el hábitat y si su comportamiento cambia dependiendo de la proximidad de la infraestructura.

Y ahí surgió algo interesante.

Porque cuando separaron los resultados por especie, descubrieron que no todas mostraban el mismo patrón.

Pero algunos animales aparecieron justo al lado de las turbinas

Uno de los ejemplos más claros fue el venado mula.

Estos animales tenían menor probabilidad de aparecer cerca de las turbinas.

Pero con los animales más pequeños ocurrió algo diferente.

Las cámaras detectaron con frecuencia conejos y liebres incluso cerca de las bases de los aerogeneradores.

Eso no significa que las turbinas no tengan ningún efecto sobre ellos.

Simplemente, en estas primeras observaciones no mostraban el mismo patrón de menor uso de las zonas próximas a la infraestructura que apareció en otras especies.

Y todavía falta bastante para conocer la historia completa

La investigación comenzó en 2023 y continuará recolectando información hasta el verano de 2027.

Por esta razón, los resultados obtenidos hasta el momento son parciales.

Todavía faltan más años de datos para saber si estos patrones se mantienen y cómo pueden cambiar entre especies o temporadas.

El objetivo es utilizar esa información para entender mejor cómo conviven los mamíferos terrestres con la infraestructura eólica y ayudar a planificar futuros proyectos.

Por ahora, las cámaras muestran algo más complejo de lo que podría parecer.

Mientras algunos animales utilizan menos determinadas zonas próximas a las turbinas, otros siguen apareciendo incluso junto a ellas.

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Skarlett Redactora
Skarlett es ingeniera ambiental y redactora con experiencia en investigación y escritura creativa. Se especializa en abordar problemáticas ambientales actuales y en analizar las tecnologías sostenibles que buscan reducir su impacto. Comprometida con el medio ambiente, destaca por ofrecer contenidos claros y objetivos que invitan a la reflexión y fomentan el desarrollo sostenible.

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