La consolidación de la energía limpia en Texas ya es una realidad y los datos compartidos por el Fondo de Defensa Ambiental (EDF, por sus siglas en inglés) lo confirman. A través de un reciente análisis, esta organización estadounidense sin fines de lucro demostró el rol clave de la energía solar, la eólica y los sistemas de almacenamiento para garantizar estabilidad energética en la región frente a la creciente demanda durante el verano.
Texas, una potencia en energía limpia dentro de EE. UU.
En los últimos años, Texas se transformó sin dudas en una de las principales potencias en energía limpia dentro del territorio nacional. Mediante millonarias inversiones, programas de incentivo y beneficios fiscales, las autoridades estatales impulsaron la instalación de fuentes renovables para reforzar la red eléctrica nacional, lo cual sirvió para disminuir las tarifas al tiempo que garantizan estabilidad.
Desde el EDF resaltan que la región norteña cuenta con condiciones y recursos ideales para explotar fuentes como la energía eólica y la solar debido a sus extensas llanuras. Esto fue acompañado de una agenda energética sólida, con políticas que comenzaron a implementarse desde 1999, las cuales incluyeron la restructuración de su mercado de red eléctrica y la implementación de uno de los primeros Estándares de Cartera de Energías Renovables del país.
A través de esta última normativa, exigía una cantidad moderada de generación a partir de energías renovables, lo que fue innovador y disruptivo en aquel entonces. De esta forma, se creó una industria eólica que fue consolidándose de forma gradual, incluso cuando su producto era aún caro. La energía solar comenzó recién en 2013, con la adición de aproximadamente 37 GW en ERCOT, lo que permitió que la generación solar total pase del 0,1 % al 14 %.
Beneficios de la energía limpia en el estado
La energía limpia terminó consolidándose como una herramienta clave para el estado norteño, debido a que su generación no tiene costos de combustibles y el sol y el viento abundan en la región. Además, los costos de infraestructura y la instalación de nuevos sistemas han ido disminuyendo con el pasar de los años, un factor que permitió una acelerada expansión de las redes.
Esto es algo que resulta muy útil en un marco de creciente demanda impulsada por los calores extremos. Fue el caso del verano 2026, temporada en la que las temperaturas incrementaron de manera notable y, por ende, el consumo eléctrico también. Dicho escenario representaba una gran amenaza para la red eléctrica nacional, pero los sistemas renovables brindaron completas garantías para el estado sureño.
De acuerdo con el Monitor de la red eléctrica de la EIA, durante el 94 % de los días de verano la red eléctrica de ERCOT se alimentó mayormente con energía renovable durante al menos un momento del día. Estos datos tuvieron lugar incluso frente a un nuevo récord de demanda, que alcanzó los 93,3 gigavatios de máxima.
La razón por la que la red eléctrica local pudo aguantar esta demanda está vinculada al 95 % de nueva capacidad instalada proveniente de fuentes renovables, que incluye energía solar, eólica y almacenamiento en baterías. De esta forma, las energías limpias llegaron a alimentar el 75 % de la red en al menos un momento del día durante el 17 % de esta temporada (16 días).
Disminución de los costos
El informe del Fondo de Defensa Ambiental va en consonancia con el análisis publicado recientemente por la SEIA, donde confirma que la energía limpia también impulsó millonarios ahorros en electricidad en la región sureña. Según los datos presentados, los costos del servicio en Texas disminuyeron en un 41 %, ahorrando entre el verano del 2021 y el verano de 2026, mientras que entre junio y julio de este año de US$3,5 mil millones para los ciudadanos locales.
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