Perder casi US$200 000 o terminar ganando cerca de US$300 000.
Esa terminó siendo la diferencia para Chad Raines, un agricultor texano de 52 años.
Después de tres o cuatro temporadas sin conseguir cubrir los costos y acumulando deudas, pensó que insistir con el negocio familiar del algodón ya no tenía sentido financiero.
Así que, en 2024, decidió hacer algo completamente diferente.
No sembró algodón y apostó por las ovejas.
Pero no para llevarlas a pastar a un campo tradicional.
Su nuevo lugar de trabajo estaría debajo de miles de paneles solares.
¿Por qué una empresa solar estaría dispuesta a pagarle por hacer eso?
Por qué una familia algodonera decidió cambiar de rumbo tras cuatro generaciones
El algodón llevaba cuatro generaciones formando parte de la vida de la familia de Chad Raines.
Pero en los últimos años todo se había complicado.
Las malas cosechas y la caída de los precios del algodón hicieron cada vez más difícil que los números cerraran.
Tras tres o cuatro años sin poder cubrir los costos y viendo cómo sus deudas seguían aumentando, Chad se dio cuenta de que necesitaba hacer algo distinto.
Así que en 2024 tomó una decisión importante.
No sembró algodón, alquiló sus tierras de cultivo a otro agricultor y apostó por un negocio que poco tenía que ver con lo que su familia había hecho durante generaciones.
La idea era ofrecer un servicio bastante particular: llevar ovejas a parques solares para que comieran la vegetación que crece entre los paneles y alrededor de toda la infraestructura.
Y el negocio creció muy rápido
En apenas un año, sus contratos pasaron de unos 600 acres a alrededor de 22 000.
Meses después, Chad ya trabajaba con unas 6000 ovejas en aproximadamente 20 000 acres de instalaciones solares.
La diferencia económica también fue enorme.
Raines calcula que, si hubiera sembrado algodón en 2024, habría perdido cerca de US$200 000.
En cambio, dijo haber obtenido un beneficio cercano a US$300 000 combinando los contratos de pastoreo solar con la venta de corderos.
Pero para entender por qué alguien está dispuesto a pagarle por llevar miles de ovejas debajo de paneles solares, hay que mirar qué hacen realmente esos animales allí.
Por qué las ovejas resultan tan útiles para los parques solares
Los grandes parques solares necesitan controlar periódicamente la vegetación que crece alrededor de los paneles, soportes, cercas y otras estructuras.
Y hacerlo únicamente con maquinaria no siempre es sencillo.
Ahí aparecen las ovejas.
Gracias a su tamaño pueden caminar entre las hileras y comer debajo de las estructuras o alrededor de postes y otros lugares donde utilizar una cortadora puede resultar más incómodo o arriesgado.
También pueden seguir pastando cuando llueve o cuando el terreno está embarrado.
Eso no significa que utilizar ovejas sea siempre más barato que cortar la vegetación con maquinaria.
Mantener un rebaño también implica gastos importantes: animales, transporte, agua, cercas, trabajadores y todo lo necesario para moverlos entre diferentes instalaciones.
Pero con contratos suficientemente largos y una operación ya establecida, los costos pueden acercarse a los del mantenimiento mecánico.
Y para Chad había otra diferencia importante.
Sus ovejas no estaban haciendo un solo trabajo.
Por qué el negocio no depende solamente de cortar la hierba
Las empresas solares necesitan mantener controlada la vegetación.
Chad tiene miles de animales capaces de hacer justamente eso.
Por ese trabajo recibe un pago.
Pero mientras las ovejas pastan entre los paneles, siguen siendo parte de una actividad ganadera.
Eso significa que Raines puede combinar los ingresos de sus contratos con la producción y venta de corderos.
En su caso, esa combinación terminó siendo muy diferente de lo que había ocurrido con el algodón durante los últimos años.
Para Raines, el cambio funcionó, y el negocio creció lo suficiente como para que incluso empezara a pensar en algo que parecía cada vez más difícil cuando todavía dependía del algodón: que sus hijos pudieran incorporarse y seguir trabajando en el campo.
Durante cuatro generaciones, su familia vivió del algodón.
La siguiente quizá también pueda vivir de la tierra.
Solo que ahora, entre las hileras, en lugar de cultivos hay paneles solares y miles de ovejas.
Puedes revisar más información en: Antoszewski, K., Goldberg, Z. A., Barter, J., Hain, L., DeSario, A., White, A., Roszell, C., Cole, E., Peterson, S., & Meys, B. (2025). Sheep grazing as sustainable vegetation management for solar energy production in the northeastern USA. Frontiers in Sustainable Food Systems, 9, 1625483. https://doi.org/10.3389/fsufs.2025.1625483
¿Te ha servido este artículo?
Recibe cada semana lo que de verdad importa
Análisis de energía, clima y naturaleza en tu correo. Gratis y sin spam.



