Si hablamos de tesoros, México esconde infinidad de ellos bajo tierra, que si se explotan nos darán incontables millones de beneficios. No se trata de un solo segmento, sino de todo un conjunto de oportunidades en muchas áreas que van a potenciar al país, como un líder. La competencia y ventajas políticas, ahora se miden por recursos que se posean.
¿Qué tesoros esconde México bajo tierra?
Un país con una ubicación geográfica privilegiada, así múltiples minerales y tesoros ocultos bajo nuestros pies, podría pensarse que es una potencia en energías. México lo tiene todo en cantidad y recursos, pero no basta con solo ser dueños de riquezas.
Se deben obtener, manejar y sacarles el provecho adecuado para que nos generen esos beneficios. De acuerdo con un análisis de la Cámara Minera de México (Camimex), el país tiene la suficiente capacidad y potencial para convertirse en potencia.
¿Cómo? Por medio de la minería, un sector que está algo abandonado, pero podría generarnos beneficios en todos los ámbitos. Si queremos ser productores, requerimos de materia prima que se obtiene por la minería, a su vez, atrae empleo, inversiones y apoyo para la transición energética.
La industria minera podría ser el Santo Grial que tanto busca México
Por supuesto, todo ello se logrará siempre que se tomen métodos sostenibles y políticas claras. Con una minería consciente, podríamos generar más de 18 mil millones de pesos en producción nacional, unos 64 mil millones extra en economía y más de 14 mil millones por recaudación fiscal.
Se podría decir que la minería, es el negocio del siglo y que tanto espera México para convertirse en potencia. Pero no es tan sencillo como parece. Hay grandes retos a superar para alcanzar esos niveles, aunque ya están realizando estudios en desiertos para encontrar tesoros.
Según el estudio, la minería no solo sería un elemento clave para encontrar tesoros y minerales. Muchos de esos elementos con indispensables para producir coches, baterías, equipos electrónicos y compuestos químicos. Esto significa que, la fabricación nacional será más competitiva al contar con materia local.
Solo en el sector automotor y electrónico, la minería aporta un 22 % de valor, pues con minerales como hierro o silicio, no se podría crear elementos para coches tradicionales ni eléctricos. La minería aporta economía y materia prima, que hará que los precios disminuyan frente a otros.
A su vez, es indispensable para la energía. Gracias a ciertos minerales como litio, se pueden crear paneles solares, baterías y turbinas que serán los que marquen la diferencia en la transición. Con los insumos adecuados, podría hacerse una competencia a China, que son los que tienen el mercado actual.
¿Por qué no estamos explotando estos recursos sosteniblemente?
La gran duda es, si todo es tan bueno, ¿por qué no se aprovecha? No es tan simple, no se trata de solo explotar sin discriminación las minas y obtener recursos. Estos minerales deben pasar por todo un proceso para ser considerados de valor (tenemos tanto que hasta podríamos alterar el mercado).
El problema es que, en México, no hay la suficiente capacidad técnica para explotar la minería, ni estos elementos. Hace algunos años, se eliminaron concesiones a muchas empresas privadas con el objetivo de nacionalizar.
De acuerdo con Camimex, hasta que no existan políticas que incentiven al sector privado a la inversión, la minería se verá limitada. Para las empresas es un alto riesgo por el trámite de permisos y poca certeza con las concesiones de explotación, lo que hace más lenta la recuperación de capital.
Al crearse estrategias sostenibles y con responsabilidad social para la minería en México, seremos capaces de obtener los tesoros que se albergan bajo tierra. Y en consecuencia, la economía mejora, sin impactar al medio ambiente, con capacitaciones a los empleados locales, y plena consciencia del uso de recursos. Tenemos una oportunidad en nuestras manos para ser una potencia energética.
