Escuchar a un animal salvaje pedir ayuda en medio de la nada es una de esas cosas que cuesta olvidar.
Eso fue lo que ocurrió en una carretera rural de Nuevo México.
Un oso negro había trepado hasta la parte más alta de un poste eléctrico y estaba atrapado a casi siete metros del suelo, junto a cables de alta tensión.
Cerca de veinte personas llamaron para pedir ayuda.
El problema era que estaban lejos de todo y el tiempo corría en contra.
Antes de que la cuadrilla eléctrica pudiera llegar y cortar la corriente, el oso tocó los cables y murió electrocutado.
¿Cómo terminó ahí arriba y por qué nadie pudo ayudarlo a tiempo?
Por qué el oso terminó atrapado en la cima del poste
Los biólogos del Departamento de Vida Silvestre de Nuevo México explican que los osos jóvenes suelen alejarse de las montañas donde nacieron para explorar y encontrar su propio territorio.
En esos recorridos pueden terminar en campos abiertos y zonas rurales donde tienen pocos lugares para esconderse.
Y cuando algo los asusta, su instinto puede llevarlos a trepar.
Eso es probablemente lo que ocurrió en el condado de Union.
El joven oso terminó subiendo por un poste de madera al costado del camino.
El problema llegó cuando alcanzó la parte más alta.
A casi siete metros del suelo, estaba rodeado de cables que transportaban 7200 voltios.
El animal permaneció allí arriba, tratando de acomodar sus patas en el poco espacio que tenía.
Y bajar no parecía fácil.
Por qué la ayuda no logró llegar a tiempo
Los conductores que pasaban por la carretera comenzaron a llamar a emergencias cuando vieron al oso.
En total, se recibieron cerca de veinte llamadas.
Pero había un problema difícil de resolver: estaban en una zona muy alejada.
El agente de protección de vida silvestre más cercano se encontraba a unos 130 kilómetros.
También era necesario que llegara el personal de la compañía eléctrica para cortar la corriente antes de que alguien pudiera acercarse al animal sin ponerse en peligro.
Mientras esperaban, ocurrió algo que complicó todavía más la situación.
Algunos conductores comenzaron a detenerse.
A pesar de que las autoridades les pedían que siguieran su camino y dejaran tranquilo al oso, varias personas se quedaron para sacar fotos y grabar videos.
Y eso no ayudó.
Según las autoridades, la presencia constante de personas hizo que el animal permaneciera arriba en lugar de intentar bajar.
La cuadrilla eléctrica ya estaba en camino, pero no alcanzó a llegar.
Antes de que pudieran cortar la corriente, el oso entró en contacto con los cables y recibió una descarga que terminó con su vida.
Qué podemos aprender de lo que ocurrió
Es difícil ver a un animal en problemas y simplemente seguir de largo.
La primera reacción de muchas personas puede ser detenerse para mirar qué ocurre, sacar el teléfono o intentar acercarse.
Pero con un animal salvaje, hacer eso puede empeorar las cosas.
En este caso, las autoridades necesitaban que los conductores siguieran circulando para que el oso tuviera espacio y pudiera tranquilizarse mientras llegaba la ayuda.
Por eso, si encontramos un animal salvaje atrapado o asustado, lo mejor es avisar a las autoridades y mantener la distancia.
A veces queremos ayudar acercándonos.
Pero otras veces, la mejor ayuda que podemos dar es dejar espacio y no convertirnos en otra cosa de la que el animal tenga miedo.
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