Cada búsqueda de murciélagos muertos debajo de una turbina puede terminar sin encontrar nada.
De hecho, eso fue lo que ocurrió en casi el 97 % de las inspecciones individuales analizadas en Estados Unidos.
Pero después de 22 años, 338 estudios y 256 proyectos eólicos, los investigadores habían registrado 20 229 cadáveres.
Parece una contradicción.
¿Cómo pueden aparecer más de 20 000 murciélagos muertos si casi todas las búsquedas terminaban vacías?
Casi todas las búsquedas terminaban sin encontrar nada
Contar animales muertos debajo de una estructura de más de cien metros de altura no es un trabajo sencillo.
Una turbina puede revisarse muchas veces sin encontrar nada y, días o semanas después, aparecer uno o varios cadáveres.
El problema es que esos cuerpos no permanecen allí para siempre.
Pueden desaparecer por acción de carroñeros, descomponerse antes de la siguiente visita o simplemente quedar escondidos entre la vegetación.
Por eso, los 20 229 casos registrados representan los animales que los investigadores lograron encontrar durante las búsquedas programadas.
No todos los que pudieron morir.
Y los propios datos muestran que esas muertes tampoco ocurren de la misma manera durante todo el año.
Hay momentos y especies donde el problema se concentra mucho más.
El peligro no es igual para todos ni ocurre todo el año
Casi tres de cada cuatro cadáveres registrados pertenecían a solo tres especies.
El murciélago canoso representó el 29,7 % de los casos, el rojo oriental el 27,5 % y el de pelo plateado otro 14,4 %.
Entre los tres sumaron alrededor del 72 % de todos los registros.
También había meses mucho más complicados que otros.
Las muertes se concentraron entre julio y octubre, pero el mayor número de registros apareció durante agosto y septiembre.
Ese periodo coincide con una época de grandes desplazamientos para varias especies migratorias, aunque el informe no determina por sí solo todos los motivos por los que estos animales terminan cerca de las turbinas.
La ubicación también hizo una diferencia
En el Medio Oeste, la mediana fue de unos 8,7 murciélagos muertos por megavatio al año, casi tres veces la referencia nacional de 3,1.
Pero los investigadores advierten que esto no significa que esa región sea necesariamente más peligrosa.
Los parques, los ecosistemas y hasta la forma de realizar las búsquedas pueden cambiar mucho de un lugar a otro.
Lo que sí aparece con claridad es que el riesgo no se distribuye de manera uniforme.
Y todavía faltaba un problema para entender realmente las cifras.
Los 20 229 encontrados no eran todas las muertes
En los estudios analizados, un cadáver permanecía disponible para ser encontrado durante una mediana de apenas 4,2 días.
Además, en las pruebas realizadas para comprobar qué tan fácil era localizar los cuerpos, la eficiencia promedio de los investigadores fue de alrededor del 64 %.
Es decir, incluso cuando había un cadáver dentro del área de búsqueda, encontrarlo no estaba garantizado.
Por eso los científicos utilizan modelos estadísticos para corregir lo que los ojos no alcanzan a ver.
Después de esas correcciones, la mediana entre los cálculos anuales disponibles fue de 3,1 murciélagos muertos por megavatio instalado cada año, equivalente a unos 6,2 por turbina.
Eso no significa que se pueda multiplicar esa cifra por todas las turbinas de Estados Unidos para calcular cuántos murciélagos mueren en el país.
El informe no ofrece una estimación nacional total
Lo que sí muestra después de 22 años es algo más concreto.
Las colisiones aparecen en prácticamente todos los proyectos suficientemente estudiados, pero se concentran mucho más en determinadas especies, regiones y momentos del año.
Ahora uno de los desafíos es entender mejor esas semanas críticas y estudiar cuándo limitar temporalmente el funcionamiento de las turbinas podría ayudar a reducir las muertes.
Porque saber dónde y cuándo ocurre el mayor riesgo puede ser el primer paso para evitarlo.
Puedes encontrar la investigación completa en: Schauber, E., Butryn, R., & Felton, S. (2026). 3rd edition: Summary of bat fatality monitoring data contained in AWWIC land-based wind energy monitoring database. Renewable Energy Wildlife Institute. https://rewi.org/resources/awwic-bat-report-3/
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