Saltar al contenido
domingo, 27 de septiembre de 2026 Edición Estados Unidos · en español
Energía

Pescadores denuncian que la instalación de cables submarinos de los parques eólicos está cambiando el fondo marino en Nueva Inglaterra

Por Skarlett Soto · 27 septiembre, 2026 · 4:55 p. m. · 4 min de lectura Compartir: f 𝕏 in
Pescadores denuncian que la instalación de cables submarinos de los parques eólicos está cambiando el fondo marino en Nueva Inglaterra
No te pierdas nadaSíguenos en Google News→

La clave está en que los pescadores conocen ese fondo marino desde hace generaciones.

Frente a Rhode Island y otras zonas del sur de Nueva Inglaterra hay grandes campos de rocas que quedaron allí después de las glaciaciones.

Los pescadores saben dónde están y qué lugares conviene evitar para que sus redes no se enganchen.

Pero ahora algunas de esas rocas están cambiando de lugar para permitir el paso de cables submarinos.

¿Qué ocurre cuando aparece una roca donde durante años los pescadores sabían que no había ninguna?

Por qué mover una roca puede convertirse en un problema para los pescadores

Partes del fondo marino frente a Rhode Island y el sur de Nueva Inglaterra están cubiertas por grandes rocas que quedaron allí después de las glaciaciones, hace miles de años.

Durante generaciones, los pescadores comerciales aprendieron dónde estaban esos campos de rocas y qué zonas convenía evitar.

La razón es bastante sencilla.

Si una red de arrastre se engancha en una de estas rocas, los pescadores pueden dañar o incluso perder parte de sus aparejos.

Un enganche también puede generar riesgos para la embarcación y su tripulación.

Pero ahora, con los nuevos proyectos de energía eólica en el mar, algunas cosas están cambiando

Para llevar hasta tierra la electricidad generada por las turbinas se necesitan cables submarinos y determinadas rutas del fondo deben quedar libres de obstáculos.

Cuando aparecen rocas de más de aproximadamente un pie y medio, grandes equipos con garras pueden levantarlas una por una y colocarlas en otro lugar.

Quitar la roca resuelve un problema para el cable.

Pero puede crear otro para quien pesca en ese lugar.

Una roca que antes estaba en una zona conocida puede terminar en otra donde los pescadores no esperan encontrar ningún obstáculo.

De qué manera puede afectar este cambio al ecosistema marino

Pero el problema no termina en las redes de pesca.

Estas rocas tampoco son simples obstáculos en el fondo.

Las piedras y el área que las rodea forman parte del hábitat bentónico utilizado por diferentes especies de peces e invertebrados.

Por eso, moverlas también puede modificar el hábitat que se había formado alrededor de ellas.

Eso no significa que las empresas puedan sacar las rocas y dejarlas en cualquier parte.

La reubicación está sometida a permisos y revisiones de las autoridades estatales y federales.

Además, científicos y expertos están estudiando otra posibilidad.

En lugar de dejar las rocas reubicadas dispersas por el fondo, algunas podrían agruparse en determinadas zonas para formar estructuras similares a arrecifes artificiales.

La idea todavía debe estudiarse para conocer mejor sus posibles efectos y decidir dónde tendría sentido hacerlo.

Y hay otro detalle importante.

Antes de decidir dónde colocar esas rocas, existe un grupo que lleva décadas trabajando sobre ese mismo fondo.

Por qué los pescadores podrían ayudar a decidir dónde terminan esas rocas

Para reducir los conflictos, el informe propone involucrar a los pescadores desde las primeras etapas de la planificación.

No es casualidad.

Quienes llevan años trabajando en esas aguas conocen las zonas donde sus redes pueden engancharse y los lugares que utilizan habitualmente para pescar.

Compartir esa información con las empresas y las autoridades puede ayudar a planificar mejor las rutas de los cables y, sobre todo, a decidir dónde reubicar las rocas sin crear nuevos puntos de enganche.

También permitiría registrar dónde estaba cada obstáculo y dónde terminó después de los trabajos.

Porque ese es uno de los principales problemas de mover algo que lleva miles de años en el mismo lugar

Durante generaciones, los pescadores fueron construyendo una especie de mapa del fondo marino.

Sabían dónde estaban las rocas aunque no pudieran verlas desde la superficie.

Ahora algunas de esas referencias pueden cambiar.

Por eso, mover una roca no significa solamente despejar el camino para un cable.

También significa cambiar un mapa que los pescadores llevan toda una vida aprendiendo.

 

Puedes revisar el informe legal sobre la reubicación de rocas y arrecifes artificiales en: Shea, D. (2025). Boulder relocation for offshore energy development in Rhode Island: Artificial reefs and cross-industry collaboration. Marine Affairs Institute, Roger Williams University School of Law, & Rhode Island Sea Grant Legal Program. Informe en PDF.

¿Te ha servido este artículo?

Recibe cada semana lo que de verdad importa

Análisis de energía, clima y naturaleza en tu correo. Gratis y sin spam.

Skarlett Redactora
Skarlett es ingeniera ambiental y redactora con experiencia en investigación y escritura creativa. Se especializa en abordar problemáticas ambientales actuales y en analizar las tecnologías sostenibles que buscan reducir su impacto. Comprometida con el medio ambiente, destaca por ofrecer contenidos claros y objetivos que invitan a la reflexión y fomentan el desarrollo sostenible.

Más en Ecoportal