Nunca se había visto nada parecido. Rocas que pueden absorber todo el CO₂ de la Tierra. Se trata de un avance muy prometedor que busca luchar contra el cambio climático. Una lucha que, sin duda, es de todos.
Rocas que pueden cambiar la manera de consumir energía en el futuro
Este proyecto está liderado por científicos de la Universidad de Stanford. Son ellos quienes han desarrollado un proceso nunca antes visto y lo mejor, muy económico. Se trata de un proyecto que puede eliminar del todo el CO₂ en la atmósfera. Es, por tanto, un paso importante para frenar algo que está en boca de todos: el calentamiento global.
Se trata de un descubrimiento que puede revolucionar la tecnología de captura de carbono y también de poner en marcha una nueva etapa de la humanidad. Una etapa en la que es más importante que nunca salvar el planeta de los gases de efecto invernadero.
¿Cuál es la base del proyecto de estas rocas que absorben CO2?
Es un método desarrollado por los investigadores más experimentados y se basa en un proceso totalmente natural, el proceso de intemperismo mejorado.
¿En qué consiste? Pues bien, para que lo entiendas mejor, te diremos que, en la naturaleza, hay algunos minerales que se llaman silicatos. Estos minerales reaccionan de manera lenta con el agua y con el propio CO2 de la atmósfera. Una forma de minerales que almacenan el carbono de forma estable.
Sin embargo, el proceso es muy lento, demasiado. De hecho, puede tardar miles de años para completarse y el planeta no nos va a dar tanto tiempo para eso. Todo esto hace difícil que pueda compensar las emisiones de CO2 que se han provocado por actividades humanas.
¿Cuál es la clave del avance?
La clave está en acelerar lo máximo posible la reacción de forma que permita capturar el carbono de manera mucho más rápida. Más eficiente. Así, el equipo de Stanford, con el líder Matthew Kanan, ha desarrollado una tecnología que puede ser capaz de transformar minerales que todos conocemos como los silicatos, en materiales más reactivos.
Usando el calor, el proceso activa los minerales para que puedan capturar y también, para que puedan almacenar ese CO₂ de la atmósfera más rápidamente, sin que la Tierra tenga que esperar tanto tiempo (algo que no está dispuesta a hacer)
Este proceso está inspirado en la fabricación del cemento
El descubrimiento tiene un componente realmente importante: está inspirado en la fabricación del cemento, una industria que produce millones de toneladas de material cada año.
En la producción de este cemento, la piedra caliza se calienta a temperaturas muy altas para convertirla en óxido de calcio, un ingrediente que es clave en el cemento. Así es como Kanan y su propio equipo adaptaron el proceso para combinar óxido de calcio con otro tipo de minerales que tienen magnesio y silicato.
Cuando se calientan, se intercambian los iones de estos minerales y se generan nuevos materiales que son alcalinos. Materiales que reaccionan rápidamente con el CO₂ en el aire. Este proceso se llama carbonatación espontánea.
Se cree que la Tierra tiene una cantidad casi infinita de minerales adecuados para este tipo de reacción. Los residuos de minería ya tienen mucha de esta cantidad. Esto convierte a esta tecnología en una opción más que viable para poder capturar y almacenar CO₂ en el futuro.
En cualquier caso, se van a necesitar millones de toneladas de minerales reactivos para que la tecnología tenga un verdadero impacto, en todo el planeta. Para poder lograrlo, los investigadores están trabajando en optimizar la producción a gran escala, así las fábricas van a poder integrar ese proceso.
La capacidad de las rocas para poder absorber ese CO₂ rápidamente y lo mejor, de manera eficiente, abre la puerta a nuevas soluciones para poder acabar con los gases efectos invernadero y darle al planeta un respiro. Es una técnica prometedora que se podría reproducir de forma escalable para mitigar el nivel de emisiones y bajar la temperatura de la Tierra.
