La representante de Nuevo México alzó la voz para protestar contra la subasta de territorios críticos en el mismo estado, en Arizona y Alaska. Stansbury acusó al presidente de ofrecer vía libre al extractivismo para avanzar sobre el Cañón del Chaco, Oak Flat y el Refugio Nacional de Vida Silvestre del Ártico.
Stansbury se une a la defensa del medio ambiente
Este domingo, la integrante de la Cámara de Representantes se refirió a la decisión de la Casa Blanca de poner en subasta paisajes naturales clave en los tres estados, a riesgo de perjudicar irreversiblemente el equilibrio de los ecosistemas y la salud de la población y de la flora y la fauna.
En plena crisis por el bloqueo del estrecho de Ormuz, el gobierno republicano afronta el desafío de garantizar la seguridad y la soberanía energética del país, y de impulsar la industria petrolera nacional hasta convertirse en uno de los principales exportadores de hidrocarburos del mundo.
Con importantes proyectos en marcha en la región de la Cuenca Pérmica y en puntos estratégicos como Texas y Virginia, Estados Unidos espera liderar la producción de petróleo y de gas natural de cara a las próximas décadas.
Según las previsiones de la EIA, la potencia occidental podría registrar un 30% más de exportaciones de GNL en 2027. Por su parte, el secretario del Departamento de Energía, Chris Wright, aseguró el pasado mayo que la venta de crudo se multiplicará en los próximos meses. «Estados Unidos seguirá aumentando su suministro de petróleo crudo y productos refinados», afirmó a la prensa.
El funcionario adjudicó el despunte del sector a la implementación de la «Agenda de Dominio Energético del presidente Trump», a quien describió como «completamente comprometido» con el aprovechamiento pleno de los recursos mineros.
En esta línea, el ofrecimiento de 700 000 acres del Refugio Nacional de Vida Silvestre del Ártico para su explotación encendió las alarmas de los proteccionistas. Entre ellos, la representante Stansbury denunció la avanzada sobre lo que denominó como «territorio sagrado», y recordó el riesgo que corren los paisajes de Chaco Canyon y Oak Flat, bajo amenaza similar.
«Ya sea Chaco Canyon, Oak Flat o el Ártico, nosotros nos paramos junto a las Naciones Tribales y nuestras comunidades en la lucha por proteger tierras sagradas y públicas (…) ¡Estas tierras no están en venta!», escribió en sus redes sociales.
El fracaso de Trump en Alaska
Paralelamente, medios locales de Alaska como el Fairbanks Daily News-Miner se hicieron eco del notorio fracaso en el que culminó la subasta del gobierno federal para que corporaciones adquirieran parcelas del Refugio Nacional.
El periódico reportó que apenas dos firmas se presentaron como candidatas para obtener concesiones, a saber: Hex Energy LLC (de origen privado) y la Autoridad de Desarrollo Industrial y Exportación de Alaska (de carácter estatal).
De las 690 000 acres ofrecidas, solo 72 000 fueron subastadas en conjunto, generando una ganancia de US$3 700 000. Cabe destacar que las gestiones se llevaron a cabo a pesar de la inconformidad manifiesta de los pobladores, en especial de los integrantes de la comunidad indígena gwich’in.
La polémica giró en torno a la dependencia de estos sectores de la llanura costera, donde habitan manadas de caribúes que son parte fundamental de la cadena alimenticia. Asimismo, señalaron los efectos visibles de la extracción en los bloques árticos, que sobreviven al cambio climático y deberían permanecer resguardados de las operaciones mineras.
Burgum presume hito histórico en el arrendamiento de territorios federales
Recientemente, el titular del Departamento del Interior hizo gala de los millonarios fondos obtenidos con la subasta de arrendamientos de 74 parcelas en Texas y Nuevo México. US$ 4 007 944 870 fueron recaudados a cambio de ceder el derecho de explotación a empresas petroleras y gasíferas.
