Estamos más que acostumbrados a que sea nuestro «querido» Popo, el volcán llamado Popocatépetl, el que normalmente acapare todas las miradas. Sin embargo, no es el único volcán que existe. Hay otro que está llegando a ser incluso más conocido.
Hay otro volcán que está acaparando todas las miradas y puede ser el modelo islandés
Vivimos en una era en la que el futuro de la humanidad depende, precisamente, de encontrar energías limpias. De no ser así, el futuro de todos nosotros puede ser incierto. Y aquí es donde entra la furia del volcán.
Los volcanes son capaces de generar gran cantidad de energía y, precisamente, este nuevo volcán es el que todos miran de cerca. Está ubicado en el Eje Neovolcánico Transversal y podría tener un papel clave en el futuro energético de México: el Iztaccíhuatl.
Islandia ya tiene un proyecto en marcha que implica la energía de los volcanes
No es la primera vez que se ha intentado hacer algo así. Islandia, uno de los países líderes en este campo, ha apostado fuerte por la energía geotérmica. Ahora está buscando, de hecho, dar un paso más con el proyecto Krafla Magma Testbed.
Este plan, liderado por un equipo de profesionales del sector, pretende perforar una cámara de magma ubicada a unos 2 km de profundidad cerca del volcán Krafla.
El objetivo es sencillo de decir, pero no tan fácil de hacer: aprovechar el calor del magma, que puede llegar a nada menos que 1000°C, para así generar energía de manera mucho más eficiente que la de los modelos geotérmicos habituales que existen. Este proyecto se estima que se inicie en tan solo un año, en 2026. Un proyecto que puede cambiar la forma en la que producimos energía renovable en todo el planeta.
El potencial del Iztaccíhuatl en México
El Iztaccíhuatl no es, o mejor dicho, no se considera un volcán activo hoy. Pero lo realmente importante es que forma parte del mismo sistema geológico que tiene otros volcanes con actividad totalmente comprobada. Su estructura interna y la proximidad que tiene a otras fuentes de calor lo hacen ser un candidato perfecto para explorar la energía geotérmica a gran escala.
Todo ello apoyándose en el modelo liderado por Islandia, que verá la luz el próximo año. El hecho de implementar un modelo similar en este volcán, el Iztaccíhuatl, puede llegar a aportar una fuente de energía renovable para México. Así, podría dejar de depender de combustibles fósiles como lo hace hoy.
Además de eso, el propio estudio del magma puede mejorar la vigilancia volcánica de la zona y, lo más importante, ayudar a prevenir desastres naturales como los que suceden en muchas partes del mundo.
Retos y oportunidades para el volcán más singular
Aprovechar la energía del Iztaccíhuatl no está libre de retos. El hecho de perforar en zonas volcánicas implica riesgos como terremotos o emisiones de gases tóxicos. Además, la inversión inicial en tecnología y estudios geológicos no es precisamente algo menor.
Sin embargo, si México apuesta por hacer esa investigación y apuesta por ser un modelo de innovación, es posible que se proclame como líder en la energía geotérmica dentro de América Latina. Algo que, sin duda, puede tener repercusiones positivas para todo el país. El Iztaccíhuatl puede llegar a convertirse en un laboratorio natural para el desarrollo de tecnologías de energía limpia, al igual que ha pasado con el Krafla en Islandia.
El proyecto islandés de KMT abre toda una ventana de oportunidades para países con actividad volcánica, y México no tiene por qué quedarse atrás. Con la debida investigación y planificación, el Iztaccíhuatl podría ser clave para un futuro donde la energía sea limpia y pura.
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